La policía investiga el origen de una tonelada de cable de cobre cortado que han encontrado la madrugada de este viernes, 8 de mayo, en el interior de una furgoneta en un control en la carretera N-340 en el término municipal de l'Ametlla de Mar (Tarragona). El material estaba perfectamente manipulado y cortado para poder transportarlo fácilmente. Los agentes han detenido a los dos ocupantes del vehículo, dos hombres de origen latinoamericano y sin antecedentes policiales previos que, al ser preguntados por la policía sobre de dónde habían sacado el cobre, no supieron qué contestar.
Una patrulla del turno de noche de la Unidad Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil estaba haciendo un control en la carretera N-340 cuando, de manera rutinaria, detuvo la furgoneta. Los agentes identificaron a los ocupantes y registraron el interior del vehículo. En el maletero encontraron cerca de una tonelada —es decir, 1.000 kilogramos— de cable de cobre cortado. Los individuos, al ser interrogados por la policía sobre el origen de este material, no supieron qué contestar y dieron respuestas inconexas y contradictorias.
Investigación abierta
Ante los hechos, ambos hombres quedaron detenidos, acusados de ser los supuestos autores de un delito de receptación. Según ha podido saber ElCaso.com, se trata de un hombre de 31 años de nacionalidad colombiana y otro, de 37, nacido en Perú. Ambos individuos fueron trasladados a la comisaría a la espera de pasar a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia del Juzgado de Instrucción de Tortosa.
La Guardia Civil trabaja ahora para saber de dónde han sacado estos dos individuos la tonelada de cobre. Por ahora se desconoce si ellos mismos lo robaron de alguna empresa o de, por ejemplo, las vías del tren o la red de telecomunicaciones. Tampoco se sabe si los individuos forman parte de una banda criminal y si actúan como intermediarios entre los ladrones y los destinatarios del material.
