Los Mossos d'Esquadra han capturado en Barcelona a un narcotraficante buscado en Suiza, responsable de un enorme imperio de venta de droga. El hombre, de 25 años, estaba buscado en el país europeo por tráfico de droga a gran escala y, para evitar que lo pillaran, se refugió en nuestra casa. La jugada no le salió demasiado bien; los Mossos d'Esquadra acabaron pillándolo y lo detuvieron por un delito contra la salud pública por tráfico de drogas con una pena de veinte años de prisión. Por ahora, está pendiente de ser extraditado a Suiza.
Todo empezó el día 8 de septiembre, cuando los Mossos d'Esquadra recibieron una orden europea de detención y entrega emitida por Suiza, que buscaba a un narcotraficante que se había fugado. El Grup de Recerca Internacional de Fugitius (GRIF) de los Mossos d'Esquadra empezó a indagar sobre los hechos y, poco después, descubrieron que el individuo se escondía en un domicilio de Barcelona. Una vez pudieron comprobar que, efectivamente, el hombre que habían localizado era el narcotraficante que buscaban, lo detuvieron.
Negocia por internet y trafica con empresas de paquetería
Según la policía suiza, el detenido se dedicaba a traficar con marihuana y hachís a gran escala, y tenía unos métodos muy curiosos para mover la droga. El hombre se aprovechaba de aplicaciones de mensajería instantánea para negociar con los clientes y acordar las ventas. Después, en vez de viajar él con la droga, la enviaba a través de servicios de paquetería, escondida y envuelta para evitar que nadie la detectara. Incluso para cobrar ponía trabas a la investigación, ya que el individuo tenía diferentes métodos de pago para que fuera más difícil seguir el rastro de sus negocios ilegales. El individuo ha movido unos 410 kilos de cannabis y ha conseguido más de dos millones de euros en beneficios.