El valiente gesto de una trabajadora de una tienda de Collbató, en el Baix Llobregat, hizo que el ladrón que estaba atracando el establecimiento a punta de cuchillo acabara huyendo. La mujer, en un momento de descuido del delincuente, que estaba afanado vaciando la caja registradora, le quitó el arma blanca, provocando que el joven, de 22 años, saliera corriendo a la calle, dejando atrás el cuchillo. El visionado de las cámaras de seguridad y la declaración de la dependienta permitieron a los Mossos d'Esquadra localizarlo y detenerlo pocos días después en su domicilio; la policía catalana, en su habitual exceso de celo, no ha querido comunicar la nacionalidad. 

El martes pasado, 17 de febrero, un joven entró en la tienda, con la cara tapada, pero haciendo ver que estaba comprando. Incluso se puso en la cola de la caja como para ir a pagar, pero, cuando llegó su turno y aprovechando que la trabajadora había abierto la caja registradora, sacó el cuchillo y la amenazó con hacerle daño si no le dejaba coger el dinero. En total se llevó 600 euros antes de tener que huir, dejando atrás tanto el cuchillo como los productos que había cogido en un primer momento, cuando la mujer lo desarmó. 

También rompió una orden de alejamiento 

Tan pronto como el hombre abandonó el establecimiento, la dependienta avisó a los servicios de emergencias. Hasta el lugar se desplazaron patrullas de los Mossos y los agentes se entrevistaron con la víctima del robo, pidiendo también las imágenes de las cámaras de seguridad y haciendo una primera inspección ocular de la tienda. Gracias a todo esto, consiguieron identificar al chico, que ya tenía ocho antecedentes por delitos similares, y se puso en marcha un dispositivo de vigilancia alrededor de su domicilio. 

Dos días después de los hechos, el pasado 19 de febrero, lo detuvieron cuando llegaba a casa y procedieron a detenerlo, acusado de un delito de robo con violencia e intimidación. Casualmente, dentro del domicilio había otra persona contra la cual el joven detenido tenía una orden de alejamiento vigente. En vista de las circunstancias, lo denunciaron por un supuesto quebrantamiento de condena. Después de pasar por comisaría, quedó a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Martorell.