El mes de agosto llega a su final, las vacaciones ya se acaban y, a pesar de que el centro de Barcelona ya empieza a tener cada vez menos turistas, los ladrones siguen actuando como si nada. Este domingo, 30 de agosto, hacia las ocho y media de la tarde, se pudo detener a uno de estos delincuentes después de que un agente de los Mossos fuera de servicio lo pillara in fraganti. Los hechos tuvieron lugar a la altura del número 3 de la calle d'En Mònec, en el barrio de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera, en el distrito de Ciutat Vella, y el policía vio cómo un individuo asaltaba a un peatón en medio de la calle y le arrancaba una cadena del cuello de un tirón.
Después de presenciar la escena, el agente de los Mossos fuera de servicio empezó a seguir al ladrón y no lo perdió de vista en ningún momento, al mismo tiempo que alertaba a sus compañeros para que una patrulla uniformada fuera hasta el lugar. Finalmente, gracias a la rápida intervención y a la coordinación con los efectivos del Grupo de Delincuencia Urbana, pudieron interceptar al ladrón no muy lejos de donde había cometido el robo y lo detuvieron. El hombre, de 22 años y de quien no se ha querido facilitar la nacionalidad, acumulaba cinco antecedentes policiales y está acusado de un delito de robo con violencia.
Las cadenas de oro y los relojes de lujo, objetivos de los ladrones
Estos meses de verano, con una gran afluencia de turistas en la ciudad de Barcelona, son una gran oportunidad para los multirreincidentes que actúan por las calles del centro de la capital catalana. Su objetivo son joyas que se puedan llevar fácilmente de un tirón, como las cadenas de oro o los relojes de alta gama, y que permitan actuar en pocos segundos. Muchos, además, actúan de forma conjunta y con un patinete eléctrico que les permite huir del lugar rápidamente y sin que ni las víctimas ni la policía los puedan seguir y detener.
