El barrio del Raval de Barcelona se ha convertido en un barrio cada día más peligroso, donde los delincuentes y los agresores sexuales hacen de las suyas de manera impune, es decir, sin tener ningún tipo de consecuencia legal. Esto ha generado una sensación de inseguridad entre los vecinos de toda la vida, que, además de ver cómo las calles donde han crecido se han degradado de manera considerable, ahora evitan denunciar a aquellos individuos que les hacen la vida imposible por miedo a las represalias. 

Agresión sexual

Este miércoles, 11 de marzo, una vecina del Raval salió de su clase de yoga, hacia las ocho de la tarde. Según ha podido saber ElCaso.com, la mujer, cuando iba caminando por la calle de la Riera Alta, a la altura del supermercado Aldi, sintió cómo dos jóvenes, de origen magrebí, se le acercaban por la espalda y uno de ellos le tocaba el culo. La chica, que se convirtió en víctima de una agresión sexual, recriminó a los dos asaltantes su actitud y estos empezaron a insultarla e increparla hasta que se marcharon. 

La víctima, pero, no denunció los hechos por miedo a las represalias. Tanto ella como su familia viven en el barrio del Raval desde hace años, incluso sus suegros y los sobrinos, que se podrían considerar personas más vulnerables. Los agresores también son habituales en este barrio del distrito de Ciutat Vella y la joven tiene miedo de presentar la denuncia y que los agresores le puedan hacer la vida imposible.

Los vecinos, cansados

Carlos Martínez, vocal de la Asociación de Vecinos del barrio del Raval, ha explicado a la redacción de ElCaso.cat que los vecinos están hartos de esta situación de inseguridad y que, a medida que pasan los días, no para de crecer. Además, la asociación está cansada de oír promesas por parte del Ayuntamiento donde dicen soluciones rápidas y efectivas, pero que nunca llegan.