Lo que parecía un objetivo fácil para entrar a robar, una masía aislada y alejada de posibles testigos en Sarrià de Ter, en Girona, ha acabado complicándole la vida a un ladrón. Este miércoles, 25 de marzo, alrededor de las diez de la mañana, este hombre accedió a la vivienda para intentar llevarse todo aquello de valor que pudiera haber. Entró a través del balcón de la primera planta, pero una vez en el interior, sus movimientos hicieron saltar la alarma del domicilio y puso en alerta a los Mossos d'Esquadra, que se desplazaron inmediatamente hacia el lugar.

Pillado cuando huía en bicicleta con el botín

El ladrón, a pesar de saltar la alarma, aún pudo robar algo. No fue ningún objeto de valor que pudiera haber en el interior, sino cableado eléctrico y algún tubo de cobre, uno de los materiales más buscados por los ladrones últimamente, hasta el punto de que algunos delincuentes se van de Cataluña a la otra punta del Estado para robarlo. Posteriormente, cogió todo el material y huyó con una bicicleta. Los Mossos d'Esquadra, de camino hacia la zona, donde no había nadie más, vieron al hombre alejándose de la casa y lo pararon.

Lo identificaron y, en el momento de registrarlo, vieron que iba cargado con el botín en una bolsa de plástico y con una mochila llena de herramientas habituales para cometer robos. Así pues, después de realizar diversas gestiones y una vez confirmado que era él quien había entrado en la masía y había hecho saltar la alarma, los Mossos detuvieron al individuo. El hombre, de 39 años y nacionalidad española, ya contaba con varios antecedentes policiales, a los cuales ahora se le suma uno nuevo como presunto autor de un delito de robo con fuerza.

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El ladrón llevaba una mochila llena de herramientas para cometer robos. / CME
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