La ciudad de Terrassa fue escenario el pasado 3 de enero de una nueva agresión con arma blanca que dejó una persona herida. Los hechos tuvieron lugar sobre las seis menos cuarto de la mañana en la calle de Tortosa, en el barrio de Les Arenes-La Grípia-Can Montllor, cuando los Mossos d'Esquadra recibieron el aviso de que se estaba produciendo una pelea entre dos grupos de personas en la que se habría producido un apuñalamiento. Inmediatamente, varias patrullas de la policía catalana se desplazaron hasta el lugar y confirmaron que había una persona que presentaba una lesión por arma blanca.

Efectivos del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) también se desplazaron hasta el lugar y atendieron a la víctima, que resultó herida menos grave, sin que su vida llegara a peligrar en ningún momento. Los Mossos d'Esquadra, que no detuvieron a ninguna persona, según ha avanzado MónTerrassa, se hicieron cargo de la investigación y, tras descartar la posibilidad de que se tratara de un intento de robo, comenzaron a trabajar con la hipótesis de que se tratara de una posible venganza en el marco de un conflicto entre dos familias

Una venganza por un apuñalamiento de hace cuatro meses

Los hechos que habrían provocado la venganza se produjeron el pasado 15 de septiembre, cuando dos familias de etnia gitana se pelearon en un bloque de pisos de la calle de Calaf. Todo empezó con una discusión entre dos personas que estaban enfrentadas previamente, pero se fueron sumando más familiares hasta acabar en una pelea con una quincena de personas implicadas en la que un hombre recibió una puñalada en la zona del abdomen. La víctima fue trasladada en estado grave a la Mútua de Terrasa, mientras que otra mujer, familiar del herido, recibió varios golpes y también tuvo que ser trasladada al hospital.