Los Mossos investigan la muerte violenta de un hombre en Lloret de Mar, en Girona. Según ha podido saber la redacción de ElCaso.com, la policía catalana ha recibido un aviso este viernes, 31 de julio, cuando faltaban cinco minutos para las cuatro y media de la tarde, que informaba del hallazgo de un cuerpo sin vida en un contenedor de la avenida de Rafael Alberti con la calle de Urà, en la urbanización Lloret Residencial. La Divisió d'Investigació Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra se ha hecho cargo del caso para tener más detalles. El caso es todavía muy reciente y no ha trascendido, por ahora, quién es la víctima, así como tampoco si el cuerpo se ha encontrado entero o descuartizado, es decir, cortado a trozos. Los agentes de la policía científica se han desplazado hasta esta urbanización para analizar la zona, junto con los mandos de la región policial de Girona. Por ahora, los Mossos d'Esquadra no han practicado ninguna detención.
Cuarto crimen en una semana
Esta es la cuarta muerte violenta en una semana, que se tenga conocimiento, en Catalunya. Al hallazgo de hoy, que, a estas alturas se desconoce si la muerte es reciente y cuánto tiempo hace que estaba dentro de la basura, se suman tres muertes, a cuchilladas, en Barcelona y en su área metropolitana. Este martes, 28 de julio, de madrugada, un hombre de nacionalidad ecuatoriana murió después de ser apuñalado en la calle de les Bòbiles con la calle de Pedraforca, en el barrio de la Florida de l'Hospitalet de Llobregat. Los profesionales sanitarios del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) hicieron todo lo posible para salvar la vida del hombre, pero finalmente acabó muriendo a causa de las puñaladas que recibió en el pecho.
El mismo día, pero por la noche y en el barrio de Sant Martí, en Barcelona, un hombre apuñaló hasta matar a su pareja, Camila, de 35 años y nacionalidad brasileña. El individuo, que cometió el crimen delante de sus hijos, menores de edad, escapó en un coche que abandonó y quemó minutos después y, hacia la una de la madrugada del día siguiente, miércoles, 29 de julio, apareció ensangrentado en una comisaría de los Mossos d'Esquadra para entregarse.
La tercera muerte tuvo lugar 24 horas más tarde, en el conflictivo barrio de la Mina, en Sant Adrià de Besòs. La policía catalana recibió el aviso de la Guardia Urbana que alertaba de que había un hombre herido de arma blanca en la avenida Manuel Fernández Márquez. Los servicios de emergencias hicieron maniobras de reanimación para salvar la vida del hombre, que recibió puñaladas en el corazón, pero finalmente acabó muriendo. Según informó la redacción de ElCaso.cat, se trata de un hombre de 39 años y de origen palestino, con antecedentes policiales, que discutió con su verdugo, al parecer, por drogas.
