Macabro hallazgo este fin de semana en Torroella de Montgrí, en el Baix Empordà (Girona). Una persona que paseaba por la desembocadura del Ter el sábado encontró una zapatilla tirada en el suelo. Al examinarla con más detenimiento, se dio cuenta de que dentro había lo que parecían los restos óseos de un pie humano. Inmediatamente, llamó al teléfono de emergencias 112 para alertar de la situación y hasta el lugar se activaron patrullas de los Mossos d'Esquadra y de la Policía Local de Torroella.
La policía catalana abrió una investigación para determinar su origen y a quién puede pertenecer. Los restos del pie fueron trasladados al anatómico forense para practicarle un análisis científico que permitirá determinar, entre otras cosas, cuánto tiempo hace que la persona está muerta —los restos, según ha avanzado El Punt Avui, se encontraron en estado esquelético—. Por otro lado, se deberá extraer el ADN para poder identificar al individuo y estas muestras biológicas se compararán con la base de datos de personas desaparecidas, un procedimiento habitual cuando se localizan restos humanos ya en descomposición y que no tienen signos evidentes de violencia. También se analizará el zapato, una zapatilla Nike oscura, para ver si se puede rastrear dónde y cuándo se compró.
Posibles hipótesis sobre el origen de los restos
Los Mossos d'Esquadra buscaron el resto del cuerpo por la zona donde se localizó el pie, sin éxito. Ahora, una de las principales hipótesis es que los huesos sean de una persona desaparecida; en concreto, según el mencionado diario, hay dos posibles candidatos: un hombre desaparecido en Cervià en agosto de 2023 y otro a quien se le perdió la pista en noviembre de 2024 después de que entrara al mar a intentar rescatar a su perro en Platja d'Aro. En este sentido, no se descarta tampoco que los restos hayan sido arrastrados por el río desde más lejos o incluso que los hayan empujado hasta la orilla las olas.
