De la localidad zaragozana de Luceni hasta Penelles, en la Noguera (Lleida). Este es el recorrido que hizo un tractor de 50.000 euros desde que fue robado por un padre y un hijo hasta que pudo ser localizado por la Guardia Civil en Catalunya. Todo empezó en marzo, cuando los dos hombres sustrajeron el vehículo a quien había sido el jefe de uno de ellos. En un primer momento, lo ofrecieron en un establecimiento de compraventa de este tipo de maquinaria agrícola en Lleida, pero los responsables del negocio rehusaron su compra porque no tenía la documentación y los ladrones no pudieron acreditar la procedencia.

Los investigadores de la Guardia Civil, al tener conocimiento de que se había intentado vender en Lleida un tractor como el que habían robado, centraron la búsqueda en Catalunya hasta que lo pudieron localizar en un almacén de Penelles. El vehículo no llevaba las placas de la matrícula y el número de bastidor había sido borrado. Sin embargo, se pudo confirmar que era el que buscaban porque tenía unas modificaciones específicas que le había hecho su propietario. Al hablar con la persona que tenía alquilada la nave, el hombre dijo que aquel tractor lo había comprado por 20.000 euros —menos de la mitad de su valor— a un padre y un hijo de Zaragoza con quienes había contactado a través de unos conocidos.

También se encontró una máquina robada de 20.000 euros

Más allá del tractor, al inspeccionar la nave, los agentes también encontraron una máquina de elevación telescópica de 20.000 euros que había sido robada en agosto de 2025 del polígono Plaza de Zaragoza. En este caso, tampoco tenía la matrícula y se le había borrado el bastidor, pero se confirmó que era el sustraído por unas modificaciones que el propietario había hecho en su día artesanalmente. Una vez recuperados el tractor y la máquina, se devolvieron a sus dueños, mientras que se pudo detener al padre y al hijo, dos hombres españoles de 28 y 57 años, que los habían vendido. Se les acusa de dos delitos de robo con fuerza, dos delitos de estafa por la venta de los vehículos sustraídos y un delito de usurpación de estado civil porque se hicieron pasar por otra persona para firmar los papeles de la compraventa.