No respetar las normas de tráfico le ha costado a un supuesto camello una visita a la comisaría de la Guàrdia Urbana de Barcelona este sábado. El hombre aparcó mal el coche, lo que llamó la atención a una unidad de Seguridad Ciudadana que realizaba tareas de patrullaje por el distrito de Sants-Montjuïc, pero, más que una multa, el incidente acabó en detención cuando los agentes encontraron, escondido dentro del vehículo, más de dos kilos de una sustancia que, después de analizarla en el laboratorio, se confirmó que era cocaína.
Los agentes de la Guàrdia Urbana se fijaron, alrededor de la una de la madrugada, en un coche estacionado mal en la vía pública, en el paseo de la Zona Franca. Al acercarse, vieron que el conductor, un hombre de 68 años, según ha podido saber ElCaso.com, aún no había salido, por lo que procedieron a identificarlo para poder gestionar la correspondiente sanción administrativa en forma de multa. El comportamiento bastante extraño del individuo, que se mostraba demasiado nervioso para haber cometido solo una infracción relativamente leve de tráfico, los puso en alerta. Cuando registraron el coche, entendieron por qué se había mostrado tan inquieto.
Más de dos kilos de cocaína escondidos en el vehículo
En el interior del turismo, después de revisarlo a conciencia, encontraron dos paquetes ocultos. A simple vista ya parecía droga empaquetada para su venta y, posteriormente, se confirmó que se trataba de 2,4 kilos de cocaína, una cantidad considerada de "notoria importancia", según la Guàrdia Urbana. Además, también le intervinieron 520 euros en billetes fraccionados, que, supuestamente, los consiguió fruto de su actividad delictiva.
El hombre, cuya nacionalidad no ha sido comunicada, quedó detenido, acusado de un delito contra la salud pública en la modalidad de tráfico de drogas, y lo trasladaron a comisaría a la espera de pasar a disposición judicial. Hasta este sábado no le constaban antecedentes policiales.
