Peligrosa persecución policial la que este pasado lunes, 5 de enero, sobre las dos y cuarto de la tarde, se vivió en la autopista AP-7, a su paso por la demarcación de Tarragona. Todo empezó cuando agentes del Área Regional de Trànsit que estaban en la autopista vieron cómo una moto con matrícula alemana circulaba a gran velocidad, muy por encima de los 120 km/h a los que se puede circular, en dirección sur. Inmediatamente, lo empezaron a seguir y le hicieron indicaciones lumínicas y acústicas para que se detuviera, pero el motorista hizo caso omiso e intentó huir.
Más de 30 kilómetros huyendo de forma temeraria
Durante su huida, el motorista circuló de forma temeraria superando los 200 km/h, haciendo adelantamientos peligrosos por los arcenes o invadiendo los carriles de incorporación. Incluso, llegó a hacer un cambio de sentido o circular contra dirección durante un rato. Varias patrullas de los Mossos se fueron sumando a la persecución hasta que finalmente, después de 36 kilómetros en los que puso a todo el mundo en grave peligro y estuvo a punto de provocar algún accidente, lo pudieron detener gracias a una retención de vehículos que habían hecho de forma estratégica a la salida de Reus, en el Baix Camp.
Ya sin escapatoria, los agentes pudieron detener al hombre, aunque se resistió y agredió a uno de los agentes de los Mossos a quienes provocó heridas leves. Al hacerle las pruebas de alcoholemia dio negativo, pero, en cambio, en el test de drogas dio positivo en consumo de THC, el principal componente de la marihuana y el hachís. Por este motivo, el motorista, un hombre de 28 años de quien no se ha facilitado la nacionalidad, fue trasladado a la comisaría de Reus acusado de conducción temeraria, conducir bajo los efectos de las drogas y atentado contra los agentes de la autoridad, mientras que la moto fue intervenida y también llevada a las dependencias policiales.