Seis delincuentes no volverán a pisar Catalunya, con un poco de suerte, nunca más. La Policía Nacional ha expulsado de forma definitiva a estos seis multirreincidentes —que acumulan más de 50 antecedentes policiales— a sus países de origen, Georgia y Albania. Los hombres tienen entre 23 y 54 años y se dedicaban a cometer robos con violencia e intimidación, hurtos, delitos contra el patrimonio, delitos de lesiones o amenazas a sus víctimas en Barcelona y su área metropolitana. Además, uno de ellos tenía una detención por maltrato en el ámbito del hogar y tres más por quebrantamiento de condena. Algunos de ellos, además, residían en Catalunya de manera ilegal.
Según ha podido saber la redacción de ElCaso.com, los multirreincidentes son todos hombres del este de Europa, concretamente de Georgia y Albania. El mayor, tiene 54 años y acumula dieciséis antecedentes policiales. El segundo individuo tiene 48 años y acumula trece antecedentes. Le sigue un hombre nacido el año 1989 —es decir, de 37 años— con diez antecedentes. Los tres últimos son tres hombres de 32, 31 y 23 años que acumulan cada uno una decena de antecedentes policiales.
Los individuos se ganaban la vida robando con violencia a sus víctimas, amenazándolas y agrediéndolas en muchas de las ocasiones, lo que generaba una gran sensación de inseguridad entre los ciudadanos de Barcelona y las ciudades de su área metropolitana.
Procedimiento de expulsión
Algunos de los delincuentes estaban ingresados en elCentre d'Internament d'Estrangers de Barcelona. En cuanto a los otros, la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional tuvo que hacer un operativo para detenerlos y expulsarlos de Catalunya. Para hacer posible la expulsión de los ladrones hacia su país de origen, los agentes tuvieron que obtener la autorización de todos los juzgados donde los individuos tenían causas pendientes, además de los decretos de expulsión de la Subdelegació del Govern. También fue necesaria la gestión con los consulados de Georgia y de Albania para obtener la documentación de los multirreincidentes.
Una vez la policía obtuvo todo lo que necesitaba para enviar a los ladrones a su país de origen, doce agentes trasladaron a los inmigrantes a Madrid en cinco coches diferentes. Allí, en Madrid, los ladrones pasaron a manos de la Unidad Central de Repatriaciones de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, que pusieron a los multirreincidentes en dos aviones, uno en dirección a Georgia y el otro a Albania.
