La gran mayoría de los delitos afectan a las personas, pero a veces las víctimas son los animales. Las perreras y las protectoras están acostumbradas a recibir mascotas que han sido abandonadas por cualquier motivo: se han puesto enfermas, ya son viejas, ocupan mucho espacio... Algunas personas se cansan rápidamente de sus animales de compañía, los abandonan y después son estas organizaciones las que se tienen que hacer cargo de los peludos. Hace un par de días, jueves 12 de marzo, tuvo lugar una situación de este estilo en Lleida, tal como ha explicado a ElCaso.com la Protectora d'Animals Lidya Argilés.
Un vecino del municipio salió de casa para tirar la basura en la zona de Vallcalent, y cuando llegó al contenedor se encontró con una situación extraña. En el suelo había una caja de cartón boca abajo, ocultando lo que había dentro. Lo más extraño era que la caja se movía, por lo que el hombre la levantó con cuidado y dentro se encontró con ocho cachorros de husky, según explica Lydia Argilés a ElCaso.com, de unos dos meses de edad. El vecino recogió los animales como pudo y los llevó a la protectora para que se hicieran cargo de ellos.
Preparados para encontrar una nueva familia
La organización acogió a los cachorros, pequeños y asustados, y llamó al veterinario para que les hiciera una revisión. Ayer el veterinario fue a la protectora y atendió a los animales. Les hicieron un control, los desparasitaron, vacunaron y se les puso el chip reglamentario. Aunque, según la protectora, los animales tenían bastantes parásitos, no presentaban problemas de salud, y con la ayuda del veterinario los gusanos ya son un problema del pasado. La protectora denunció los hechos, indignada por cómo alguien podía abandonar ocho cachorros a su suerte en una basura, y anunció que, una vez estuvieran preparados, se pondría en adopción a los animales. Afortunadamente, el mensaje caló y, según confirman a ElCaso.com, uno de ellos ya ha sido adoptado y tienen planeadas varias visitas para mañana para ver si se acoge a otros. Con un poco de suerte, los ocho peludos podrán encontrar rápidamente nuevas familias que los cuidarán como merecen.
