Los Mossos d’Esquadra han detenido a cincuenta personas en la operación más importante que ha hecho hasta ahora la policía catalana contra una red dedicada a gestionar de manera fraudulenta permisos de residencia y trabajo para personas migrantes. La organización captaba ciudadanos en Pakistán que querían venir a vivir y trabajar en Catalunya y les cobraba hasta 30.000 euros para conseguirles la documentación necesaria para entrar en el Estado. Aquí, según la investigación, disponían de una red de empresarios que, a cambio de dinero, facilitaban contratos de trabajo simulados para justificar las peticiones ante la administración. El negocio, solo con los expedientes de contratación en origen aprobados que han analizado los investigadores, generó unos ingresos estimados de más de 3,2 millones de euros. Entre los cincuenta detenidos hay siete presuntos integrantes de la organización criminal y 47 empresarios —muchos también de este mismo país, pero ya instalados en Catalunya— que, según los Mossos, colaboraban en las tramitaciones fraudulentas. Tres de los miembros de la red han ingresado en prisión. La investigación de la Divisió d'Investigació Criminal (DIC), con la participación de la Unitat Central de Tràfic d’Éssers Humans (UCTEH) y del Àrea Central de Crim Organitzat (ACCOR), continúa abierta: en total, los agentes han identificado a doce presuntos miembros del entramado y sesenta y dos empresarios relacionados con los hechos.

De Pakistán a Catalunya con un trabajo que no existía

La red estaba activa desde 2019 y tenía su estructura principal en Catalunya, con colaboradores en Pakistán encargados de captar personas interesadas en marcharse del país. Les ofrecían un visado y una autorización de residencia y trabajo a cambio de cantidades que podían llegar a los 30.000 euros. El paquete incluía la documentación administrativa, el empadronamiento y el contrato de trabajo necesario para tramitar la entrada en el Estado. Para hacer funcionar el negocio, los presuntos responsables de la organización buscaban empresarios dispuestos a presentar sus negocios como el lugar donde trabajarían estas personas. Entre las empresas investigadas hay establecimientos de alimentación, negocios de restauración, empresas de reformas y talleres mecánicos. Los responsables facilitaban la documentación necesaria para tramitar los expedientes y cobraban por participar en el engaño. Según los Mossos, la organización controlaba todas las fases del proceso.

Captaba a las personas en Pakistán, hacía de intermediaria con los empresarios de Catalunya, preparaba la documentación y gestionaba los expedientes y los contratos. Era una estructura estable y jerarquizada, con un reparto de funciones que permitía mantener esta actividad de manera continuada. Cuando los trabajadores llegaban, sin embargo, el trabajo que había servido para justificar el permiso podía no llegar a existir. En algunos casos, la relación laboral se acababa poco después de conseguir las autorizaciones; en otros, no se materializaba nunca. Los investigadores también han detectado personas que sí que acababan trabajando, pero en condiciones precarias o cercanas a la explotación laboral.

Hasta 8.000 euros por un contrato para conseguir los papeles

El negocio no se limitaba a traer personas desde Pakistán. La red también se dirigía a ciudadanos que ya se encontraban en el Estado en situación administrativa irregular y que necesitaban un contrato para iniciar los trámites de regularización. En estos casos, les cobraban hasta 8.000 euros para facilitarles una relación laboral simulada. El volumen de documentación analizada permite dimensionar la actividad del entramado. Según la investigación, entre marzo de 2022 y julio de 2023 tramitaron 224 expedientes de contratación en origen, de los cuales 108 obtuvieron una resolución favorable. Solo con estos expedientes aprobados, los Mossos estiman que la red obtuvo más de 3,2 millones de euros. El cálculo no incluye los expedientes denegados o archivados ni el dinero que cobraban por gestionar contratos para personas que ya estaban aquí.

Una gestoría de Barcelona, el origen de la investigación

Los Mossos descubrieron esta organización siguiendo el rastro de otra investigación. A finales de febrero de 2024, en una operación relacionada con el tráfico de seres humanos con fines de explotación laboral, entre otros delitos, los agentes registraron una gestoría de Barcelona. El investigado principal de aquella causa había tramitado expedientes fraudulentos de contratación en origen y contratos laborales falsos. El análisis forense de los equipos informáticos intervenidos permitió detectar un nuevo entramado, con miembros establecidos en Barcelona y su área de influencia y colaboradores en Pakistán. A partir de esta documentación, los investigadores reconstruyeron el funcionamiento de la red, identificaron a los encargados de cada una de las fases y rastrearon la participación de los empresarios que facilitaban las contrataciones ficticias. Por la estructura de la organización y el volumen de actividad detectado, los Mossos sitúan esta investigación como la más importante que han desarrollado hasta ahora contra una red especializada en la gestión irregular de autorizaciones de residencia y trabajo.

Cincuenta detenidos en dos fases

El operativo se desplegó los días 26 y 27 de octubre, en dos fases, con la participación de 81 efectivos de la DIC. Los agentes detuvieron a 48 hombres y dos mujeres, principalmente en Barcelona, L'Hospitalet de Llobregat, Badalona, Santa Coloma de Gramenet y Sant Adrià de Besòs. También se practicaron detenciones en Sabadell, Terrassa, Vic, Sant Boi de Llobregat y Sant Vicenç dels Horts. A los siete presuntos miembros de la organización detenidos se les atribuyen delitos de pertenencia a organización criminal, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y de falsedad documental. Los cuarenta y tres empresarios arrestados están investigados por los dos últimos delitos. La causa está tutelada por la plaza 27 de la sección de instrucción del Tribunal de Instancia de Barcelona y por la Fiscalía de Tráfico de Personas y Extranjería de Barcelona. Tres de los siete miembros de la organización que lideraba esta red han ingresado en prisión. Los Mossos no descartan nuevos detenidos.