Recibir un paquete que no hemos pedido puede parecer algo positivo, un regalo que hemos recibido de casualidad y que, si nadie lo reclama, nos podemos quedar y disfrutar de este error del servicio de mensajería o del remitente, pero, en realidad, que nos llegue cualquier cosa no solicitada puede indicar un problema más grande de lo que creemos. Puede ser que un estafador nos esté utilizando para un engaño sin que nosotros tengamos ni la más remota idea. Por lo tanto, es importante vigilar si recibimos un paquete que no hemos pedido y denunciarlo.
Por desgracia, si recibimos un paquete que no esperábamos, debemos tener bien claro que no se trata de un regalo o una equivocación. Los ciberdelincuentes a veces envían paquetes vacíos o con un objeto cualquiera para poder mejorar sus valoraciones en plataformas de venta en línea. De esta manera, si alguna persona revisa su perfil, puede comprobar que tienen una buena reputación como vendedores y pensar que son personas de fiar. Gracias a esto, consiguen que las víctimas de futuras estafas bajen la guardia y confíen en ellos. Esto, sin embargo, no es todo. No solo envían paquetes a diestro y siniestro para mejorar falsamente su reputación, sino que las personas que reciben la caja también pueden estar en problemas.
Si nos llega el material, puede ser que tengan nuestros datos
Es posible que el paquete haya llegado a la puerta de nuestra casa de casualidad, pero también puede ser que nos buscaran personalmente. A veces, los ciberdelincuentes envían los objetos a personas de las cuales ya tienen información, como la dirección, el teléfono o el DNI, lo cual les permite hacerse pasar por las víctimas y confirmar que les ha llegado bien el pedido. Aunque no parezca grave, si nos pueden suplantar de esta manera, también podrán utilizar los datos más adelante para vaciarnos la cuenta. Por lo tanto, si recibimos un paquete que no hemos pedido, nos tenemos que preocupar y revisar cualquier movimiento bancario sospechoso.
