Las ciberestafas son el pan de cada día y muchísimos usuarios ya saben detectar diversos casos. El problema es que los engaños evolucionan constantemente y cada vez nos llegan de forma diferente, haciendo que sea más complicado detectarlos. Uno de los trucos más habituales es hacerse pasar por un organismo o empresa e intentar conseguir los datos o el dinero de la víctima suplantando el negocio. Aunque sea un truco común, funciona de maravilla para muchos delincuentes, y por eso continúan utilizándolo. Esta vez, la nueva víctima de suplantación es Movistar, una de las empresas de telecomunicaciones más importantes.

El engaño comienza, como muchos otros, con una llamada telefónica. Los ciberdelincuentes se hacen pasar por empleados del servicio técnico de la compañía y explican a la víctima unas malas noticias. Los falsos trabajadores explican que ha habido un problema de seguridad o que se tiene que cambiar el rúter porque el que tenemos ha quedado anticuado y es necesario cambiarlo para continuar con el servicio. Teniendo en cuenta que sin el rúter no tenemos acceso a internet, muchas personas se asustan ante esta situación, no le dan más vueltas y hacen lo que les pide el estafador para asegurarse de que no se quedarán sin conexión.

En caso de duda, lo mejor es colgar la llamada

Llegados a este punto, el falso técnico pide a la víctima datos personales, como el DNI, la dirección, información bancaria o claves de seguridad que le lleguen a través de SMS. En las variantes más peligrosas de este fraude, los atacantes intentan convencer al cliente para que permita el acceso remoto a los dispositivos. El objetivo final puede cambiar dependiendo del caso. A veces se busca robar la identidad de la víctima, mientras que otras se quiere entrar en la red doméstica para así controlar el tráfico de datos. En caso de duda durante una llamada, lo mejor es colgar la llamada inmediatamente.

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