Suplantar entidades bancarias se ha convertido en una de las ciberestafas más habituales. Sin ir más lejos, en Aragón un mismo grupo criminal ha conseguido estafar a más de 40 personas y embolsarse un millón de euros gracias a este método. El fraude empezaba con un primer SMS a la víctima en el que le advertían de un cargo importante en su cuenta corriente y le facilitaban un número de teléfono al que debía llamar si quería cancelar la operación. Es lo que se conoce como smishing, pero en este caso solo era la primera toma de contacto con la víctima.
Después de esta primera fase, llegaba una segunda a través de vishing. Cuando las víctimas llamaban al número preocupadas porque había un movimiento que no habían hecho en su cuenta y querían detenerlo, la persona que les contestaba era un estafador que se hacía pasar por gestor bancario. Para ganarse su confianza y dar credibilidad a todo, las engañaban con datos personales que habían obtenido previamente hasta que conseguían que hicieran transferencias bancarias a cuentas vinculadas a la organización o que contrataran dinero personal y desviaran el dinero a manos de los delincuentes. Finalmente, se acababan retirando en efectivo en cajeros automáticos de Barcelona, Madrid y Murcia.
Consiguieron estafar más de un millón de euros
Después de las diferentes denuncias a la Guardia Civil, los investigadores pudieron descubrir que detrás de todo había una organización muy bien estructurada que llegaba a enviar 100.000 SMS por hora a potenciales víctimas desde un call center ubicado en Badalona. Finalmente, se detuvieron a 29 personas por todo el Estado y 57 más han quedado investigadas. Se estima que el entramado consiguió obtener de forma fraudulenta más de un millón de euros, aunque solo se pudieron recuperar 256.708 depositados en las cuentas controladas por el grupo criminal.