Hace años que la sociedad se encuentra inmersa en la era digital, en la que, entre otras cosas, permite conectar a diferentes personas de todo el mundo. La aparición de las nuevas tecnologías, de internet, de las redes sociales y de herramientas como la inteligencia artificial ha aumentado todavía más la conexión global y la velocidad. Hay muchas cosas positivas, pero también negativas, como es el caso de las ciberestafas. Los delincuentes ahora pueden engañar a otras personas de todo el mundo, tras una pantalla, protegidos por el anonimato y sabiendo que, difícilmente, la voz será reconocida por la víctima.

Una de las vías más frecuentes por donde llegan estas estafas es a través del teléfono. Los ciberdelincuentes, además, saben cómo hacerlo para engañar a las víctimas en cuestión de segundos: mediante la ingeniería social. Los ladrones llaman haciéndose pasar por una empresa de renombre, como bancos o compañías de teléfono, y engañan a los usuarios diciendo que hay un problema y que si no lo resuelven rápidamente habrá consecuencias.

Este problema a resolver, generalmente, está asociado a dinero, es decir: o bien el pago de una factura, el de una multa o un embargo en la cuenta corriente. La finalidad no es otra que conseguir la información bancaria para, en cuestión de segundos, llevarse todo el dinero.

¿Cómo protegerse del phishing?

Esta técnica, la de llamar a los ciudadanos para engañarles, se llama phishing, y aunque cada vez es más habitual recibir este tipo de llamadas, también hay consejos para protegerse. Los expertos en ciberseguridad recomiendan mantener la calma, especialmente cuando nuestro interlocutor mete prisa para solucionar un problema, como, por ejemplo, cuando amenaza con cortar la luz si no paga un recibo de manera inmediata. La mejor opción a seguir es colgar el teléfono, bloquear el número y, en caso de tener dudas, llamar al teléfono de atención al cliente para verificar si la llamada era real o una estafa.

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