La inteligencia artificial está cada vez más presente en nuestras vidas, incluso si no somos usuarios. Muchas empresas las utilizan y obligan a sus trabajadores a hacerlo, también las vemos cuando hacemos una búsqueda a través de Google u otros navegadores y nos hacen un resumen. Incluso WhatsApp te da la opción de hablar con una IA y preguntarle lo que te apetezca, como si se tratara de un chat más. No solo los negocios usan esta tecnología. Muchos estudiantes la utilizan para sus trabajos y miles de otras personas también la usan para todo, desde resolver dudas hasta pedirle consejos. La IA ha evolucionado de tal forma que a veces cuesta distinguirla de otro ser humano, y es capaz de mantener conversaciones sobre cualquier tema, incluso cuestiones personales. Precisamente de esto se aprovechan algunos ciberdelincuentes, que ya ni se toman la molestia de engañar a sus víctimas ellos mismos, sino que le dejas la tarea a la IA.
Una de las estafas más comunes actualmente se basa en las relaciones sentimentales. El estafador contacta con su víctima a través de redes sociales o aplicaciones para buscar pareja y, poco a poco, va forjando una relación para ganarse la confianza de la otra persona. Durante semanas o incluso meses, el ladrón mantiene conversaciones profundas y personales con la víctima, siempre transmitiéndole amor e interés hacia ella, hasta el punto de que empiezan a crear un vínculo emocional, a pesar de nunca haberse visto en persona. Una vez el ciberdelincuente sabe que su víctima confía ciegamente en él, aprovecha para engañarla y, valiéndose de su relación, pedirle dinero o datos personales. El afectado acostumbra a ceder, creyendo que está justificado, y se queda rápidamente sin ahorros ni pareja, ya que el estafador desaparece cuando consigue el dinero.
Enamorados de un programa digital
El principal problema que tenían los ciberdelincuentes con este tipo de engaño era que se tardaba mucho en conseguir ganarse la confianza del otro, especialmente si nunca se veían en persona, pero eso se ha acabado. Ahora la IA les soluciona este problema. Las víctimas ya no hablan con los estafadores, sino con una inteligencia artificial programada para hacerles creer que están empezando una relación de amor y hacerles bajar la guardia. De esta manera, los ladrones pueden tener miles de "relaciones" a la vez y conseguir arruinar a un montón de personas sin tener que hacer prácticamente ningún esfuerzo.