La inteligencia artificial ha traído cosas positivas a la vida de los catalanes, y también negativas. Una de las más graves es la utilización de fotografías para crear imágenes de contenido sexual. En caso de que la víctima sea una persona adulta, esto todavía no está tipificado como delito, pero, si la cara que sale en la fotografía es la de un menor, la ley sí lo castiga. De hecho, esta semana se ha conocido una sentencia histórica de un tribunal de Sevilla, que ha condenado a tres jóvenes por crear y difundir imágenes pornográficas con IA usando las caras de sus compañeras de clase, que todavía no tienen dieciocho años.
Detrás de estos diseños no solo hay personas que buscan gastar una broma de mal gusto —como es el caso de los jóvenes de Sevilla—, sino también pedófilos que después difunden estas imágenes. La manera de hacerlo, además, es muy sencilla: cogen una fotografía cualquiera que han conseguido en las redes sociales y piden a la inteligencia artificial que cree contenido pornográfico de lo más realista. No solo fotografías, sino también vídeos.
Cómo proteger a nuestros hijos
Aunque es imposible controlar todo lo que hacen los ciberdelincuentes en internet —en parte porque les protege el anonimato que les proporciona estar detrás de la pantalla—, los expertos en ciberseguridad aseguran que hay muchas maneras de proteger a nuestros hijos de estos pedófilos. Entre otras cosas, recomiendan no publicar fotografías de nuestros hijos con poca ropa —como un bañador— y, en la medida de lo posible, evitar que se vea la cara. Es importante tener los perfiles de las redes sociales en modo privado y revisar si realmente conocemos a nuestros seguidores, así como ir con mucho cuidado a la hora de pasar estas fotografías en grupos de WhatsApp.
