Uno de los factores que muchas personas tienen en cuenta cuando compran un nuevo dispositivo electrónico es el almacenamiento. Las aplicaciones, imágenes y documentos que nos descargamos o que subimos a la nube ocupan un espacio, y muchas veces podemos tener problemas cuando nos quedamos sin. Con los dispositivos, el espacio es más limitado, pero generalmente, cuando lo colgamos en la nube, tenemos la opción de ampliarlo si pagamos un extra. Muchas personas eligen esta opción y pagan un pequeño extra a cambio de tener mucho más espacio donde guardar archivos importantes. Ahora, los ciberdelincuentes se han dado cuenta de que pueden aprovecharse de esto para engañar a algunas personas y ganar dinero aprovechándose de ellas con un fraude que, tal como remarcan algunos expertos, "parece muy real".
Una de estas expertas es María Aperador, una criminóloga experta en ciberseguridad con más de medio millón de seguidores en las redes. Según explica, hay una oleada de correos electrónicos fraudulentos de estafadores que se hacen pasar por empresas como Google, Microsoft o Dropbox advirtiendo falsamente de problemas con el espacio. Estos mensajes están diseñados de tal forma que parecen oficiales y profesionales, imitando el estilo de las grandes compañías tecnológicas. En estos, las falsas empresas amenazan a los usuarios con eliminar fotografías, vídeos y documentos personales si no renuevan inmediatamente la suscripción, diciéndoles que perderán todo el espacio extra y los beneficios que conlleva en tan solo 24 horas.
Juegan con el miedo
Como siempre, estos engaños asustan a los usuarios y les meten prisa, diciéndoles que deben actuar rápidamente si no quieren perder la cuenta, para conseguir que las víctimas actúen sin pensárselo mucho y no se den cuenta de que se trata de un engaño hasta que ya es demasiado tarde. Para evitar perder los archivos, el mensaje incluye un botón o un enlace con el texto "Mantener mis archivos". Si se hace clic en el enlace, el usuario es redirigido a través de múltiples páginas web, diseñadas para confundir y despistar sistemas de seguridad. Finalmente, se llega a un formulario que solicita información personal como datos bancarios, números de tarjeta de crédito, códigos de verificación, direcciones completas y documentos de identidad. Toda esta información, sin embargo, no renueva ninguna suscripción, sino que va directa a las manos de los ciberdelincuentes y les permite robarte todo el dinero.
