Una de las cosas que caracteriza a los ciberladrones es que son capaces de cometer estafas sin dejar huella. Para conseguirlo, los delincuentes cometen más de un delito y, por el camino, evidentemente, dejan más de una víctima. Las últimas semanas se ha conocido una modalidad de estafa a través de WhatsApp, en la que los individuos utilizan cuentas reales, mantienen conversaciones con sus contactos y, cuando consiguen lo que quieren, borran el mensaje, con la opción de "Eliminar solo para mí".

Entran en un dispositivo diferente

Para poder hacer este engaño, los ciberladrones envían un mensaje, desde un número de teléfono extranjero, a quien será su primera víctima. En este mensaje, le informan de que hay un problema y de que, si no clica el enlace, puede perder la cuenta. La víctima, sin pensarlo ni un momento, clica el enlace y, sin ser consciente, facilita una clave de acceso a los ciberladrones para que puedan entrar en su cuenta de WhatsApp desde otro dispositivo que no es el teléfono, como el ordenador.

Cuando el ladrón tiene acceso a las conversaciones de la víctima, es cuando empieza la segunda parte de la estafa. El individuo empieza a escribir a los familiares y amigos y pide una transferencia económica urgente porque explica que ha tenido un problema. Esta nueva víctima, al ver que le habla alguien a quien quiere y en quien confía, no lo duda ni un momento y le envía el dinero que le pide.

El ciberdelincuente, cuando obtiene lo que quiere, borra los mensajes que ha enviado, pero solo con la función de "eliminar para mí", es decir, que la primera víctima, a quien ha suplantado la identidad, no ve nunca la conversación y se entera meses más tarde, cuando su familiar le pide el dinero o le pregunta sobre el problema.

¿Cómo protegerse?

Es muy importante no confiar en los mensajes que nos llegan a través de números de teléfono que no tenemos guardados, más aún si son de otros países. Hay que recordar que WhatsApp nunca enviará ningún mensaje de este tipo y que, para dirigirse a los usuarios lo hace a través de los canales de comunicación oficiales. En caso de que alguien nos pida dinero, antes de hacer ninguna transferencia, los expertos recomiendan llamar inmediatamente a esta persona para saber si el problema es real o si se trata de una estafa.