Las ciberestafas están a la orden del día. Es muy habitual recibir correos engañosos, llamadas fraudulentas o SMS sospechosos. A estas alturas, la mayoría de la gente ya sabe que no debe hacer clic en ningún enlace, descargar ningún tipo de programa ni dar datos personales, pero a veces los estafadores ni siquiera necesitan que hagas esto para conseguir arruinarte y dejarte sin dinero. Un ejemplo de esto es la estafa de la hamburguesa, o de la A, B o C; un engaño muy simple que atrapa a muchas personas con la guardia baja.
Esta estafa comienza de forma muy sencilla: la víctima recibe un SMS por parte de una conocida franquicia de hamburguesas —de aquí uno de los nombres del engaño— ofreciéndole una falsa promoción con varias recompensas. Para escoger qué regalo quiere, simplemente debe responder con una de las opciones, A, B o C. Muchas personas caen en la trampa porque quieren conseguir la recompensa y piensan que tampoco pasará nada por responder a una pregunta, ya que no están entrando en ningún enlace, ni dando datos ni haciendo nada peligroso.
Una sola letra puede hacer perder mucho dinero
Resulta, sin embargo, que con una simple respuesta los estafadores tienen suficiente para conseguir que la víctima pierda todo el dinero. Después de responder al mensaje, desde el teléfono de la víctima se envían un montón de SMS a números extranjeros en cuestión de minutos. En total, pueden llegar a unos 120 mensajes, lo que puede acabar teniendo un gran coste en la factura telefónica. Ante esta situación, los expertos recomiendan contactar con el operador de telefonía para solicitar la cancelación de servicios de SMS internacionales. También se aconseja revisar el teléfono para buscar si hay instaladas algunas aplicaciones desconocidas que puedan ser sospechosas, comprobar los permisos otorgados y hacer un análisis de seguridad del dispositivo.
