A muchos les preocupa la inseguridad en la calle, tienen miedo de salir de casa y que alguien les asalte, robe o haga daño. Este pánico es muy normal, pero a veces el espacio más peligroso para una persona no está en la calle; de hecho, ni siquiera es un lugar físico, sino que se trata de las redes sociales. Cada año se producen millones de robos por internet, y las redes sociales son uno de los espacios más peligrosos, donde se esconden miles de estafadores que se aprovechan del algoritmo para cometer sus fraudes y robar a tanta gente como puedan. Ante esta situación, algunas empresas se han puesto firmes y han colaborado para liberarse de más de un millón de ciberdelincuentes.
Microsoft, SpaceX y Meta —propietaria de WhatsApp, Facebook e Instagram—, con la colaboración del Departamento de Justicia de Estados Unidos y de los cuerpos policiales de Tailandia, Nueva Zelanda, Australia, Reino Unido y Canadá, han hecho una limpieza en las redes que ha permitido detectar y eliminar 1,4 millones de usuarios dedicados a las estafas en línea. El foco de la operación han sido grupos organizados que operaban desde el sudeste asiático y que intentaban engañar a otras personas a través de estafas románticas, falsas ofertas de trabajo muy bien pagadas o, incluso, suplantando la identidad de cuerpos de policía y otras instituciones del estado.
Millones de euros en engaños
Esta operación ha venido motivada por una avalancha de críticas por parte de los usuarios, que se quejaban de que no se estaba haciendo nada para combatir las ciberestafas en las redes, un delito que cada vez está más presente en este tipo de plataformas y que afecta a millones de personas. Los resultados del operativo hablan por sí solos, y demuestran que, realmente, las redes están plagadas de peligros. Meta pudo desactivar casi un millón y medio de cuentas, páginas y grupos, tanto de Facebook como de Instagram. Microsoft también atrapó a 20.000 delincuentes en línea, y la plataforma de intercambio de criptomonedas Coinbase identificó hasta tres millones de dólares que venían de actividades fraudulentas, por lo que también bloqueó las cuentas.