La estafa del cajero se ha convertido, hoy en día, en la técnica que más se utiliza para engañar a las personas mayores. Los delincuentes se aprovechan de este tipo de víctimas por diversos motivos. Primero, porque son gente vulnerable que, en caso de ser conscientes de haber sido estafados, no tienen la capacidad física para correr delante del ladrón. Segundo, porque la mayoría todavía saca dinero en efectivo para hacer sus compras y gastos habituales. Este tipo de estafa, además, es mucho más sencilla de lo que parece y no se necesita ningún virus informático sofisticado. Los atracadores buscan una distracción de sus víctimas para obtener la tarjeta bancaria y el número de PIN y, después vaciar la cuenta corriente. 

El modus operandi comienza con una vigilancia discreta en la que los estafadores, que habitualmente actúan en grupos de dos o tres personas, buscan a una persona de edad avanzada que va sola al cajero. Para extraer dinero, el usuario del banco tiene que introducir la contraseña de la tarjeta, y los ladrones, que están detrás de sus víctimas, haciendo ver que esperan su turno, memorizan los números del PIN que ha puesto. Una vez tienen el código, comienza la segunda fase de la estafa. Los delincuentes distraen a la víctima justo en el momento en que el cajero está a punto de expedir el dinero o de devolver la tarjeta. Mientras un ladrón habla con la persona mayor, el otro coge su botín: los billetes en efectivo o la tarjeta que sale de la ranura, que cambian por otra. Hasta que la víctima no es consciente del robo, los ladrones aprovechan para vaciar la cuenta corriente en cuestión de minutos, ya sea haciendo extracciones de dinero en otros bancos cercanos o haciendo compras en diversos establecimientos. 

¿Qué pasos debemos seguir?

Para evitar caer en esta estafa, la policía recomienda tapar siempre el teclado del cajero cuando introducimos el PIN con la mano y desconfiar de cualquier persona que, cuando estamos haciendo tareas importantes como sacar dinero del cajero, se acerque demasiado con la excusa de querer ayudar. Además, es importante no perder nunca de vista la ranura de donde sale la tarjeta y el dinero y, en caso de que la máquina se los trague sin motivo alguno, es importante no moverse del lugar y llamar inmediatamente al banco para bloquear la tarjeta y anular la operación.