Te llama un número desconocido, pero, cuando lo coges, resulta ser tu hijo pidiéndote ayuda. O quizás es un amigo, preguntando si le puedes hacer un favor. O si no, puede tratarse de tu jefe, dándote una orden. Es muy probable, sin embargo, que no sea ninguno de ellos, sino que se trate de un ciberdelincuente que intenta engañarte simulando su voz. Este tipo de fraude era prácticamente imposible antes, pero ahora, con la llegada de la inteligencia artificial, se ha convertido en una realidad muy habitual. Muchas personas ya han sido víctimas de esta estafa, lo que demuestra que no se trata de casos aislados.
La IA ha avanzado de forma muy rápida, pero también descontrolada. Con tan solo una nota de voz o una llamada, los estafadores pueden copiar la voz de una persona y hacer que diga lo que ellos quieran. Cuantas más grabaciones tengan, más realista sonará, pero incluso con muy pocos ejemplos, la inteligencia artificial puede hacer maravillas o, dependiendo de la situación, pesadillas. Una vez han conseguido una muestra de la voz de alguien, los ciberdelincuentes buscan amigos, familiares o compañeros de trabajo entre sus contactos para intentar engañarlos. A menudo se hacen pasar por los hijos de la víctima y le piden dinero por temas importantes, diciendo que han tenido un accidente o que tienen que pagar una multa, preocupando a los padres y haciendo que caigan fácilmente en la trampa.
Cómo evitar caer en el engaño
Por suerte, evitar este tipo de engaños puede ser muy sencillo si lo preparamos con un poco de antelación. Los ladrones pueden copiar la voz de otras personas e inventarse una historia, pero lo que no pueden hacer es saber cosas que solo la persona a la que suplantan sabe. Una de las técnicas más directas y fáciles para evitar este tipo de problemas es pactar una palabra clave con nuestros conocidos. De esta manera, si alguna vez recibimos una llamada sospechosa, podemos pedirles que la digan: si lo hacen, sabemos que es cierto, y si no, sabemos que nos quieren engañar. También puedes probar de llamar al teléfono de esa persona, y si nos lo coge y lo niega todo, ya no hay dudas. Aunque a veces puede ser difícil detectar que se trata de IA, debemos intentar prestar atención a la llamada, por si encontramos cosas extrañas en las pausas o la forma de hablar.
