El tribunal de instancia de Córdoba, en Andalucía, investiga a un estafador después de haber recibido tres denuncias contra él por, supuestamente, haber estafado a tres hombres extranjeros —uno de ellos de nacionalidad francesa— con la compraventa de coches antiguos, concretamente el Triumph TR3. Según las primeras informaciones, el individuo utilizó el mismo modus operandi y, a estas alturas, no se descarta que pueda haber nuevas víctimas. El ciberladrón mantenía una conversación con las víctimas a través de internet hasta que conseguía que le hicieran un pago de 1.000 euros en concepto de paga y señal para quedarse con el coche.
Las víctimas iban a la dirección que el vendedor les facilitaba, donde supuestamente había un taller donde se estaban haciendo las últimas reparaciones del vehículo para entregarlo; pero la realidad es que, cuando llegaban al lugar, solo encontraban una zona residencial y ningún rastro del mecánico.
Los investigadores comenzaron las pesquisas en Galicia, donde las víctimas tenían que ir a buscar el coche, pero meses después el caso pasó a manos de un juez de Córdoba, después de que el banco confirmara que la cuenta corriente donde el ladrón pedía el ingreso del dinero estaba vinculada a esta provincia de Andalucía.
Cómo protegerse ante una estafa
Cada vez es más común dar una segunda vida a los objetos que no utilizamos y venderlos a través de internet con el objetivo de ganar un dinero extra. Lógicamente, también es más habitual comprar objetos de segunda mano porque, la mayor parte de las veces, pagamos menos dinero que si compráramos uno de primera mano. Por desgracia, sin embargo, en el mundo de la compraventa los estafadores han encontrado un espacio perfecto para engañar a otros usuarios sin que sean conscientes. Aun así, hay herramientas que pueden ayudar a protegernos de una ciberestafa. Los expertos recomiendan desconfiar de aquellos precios que son demasiado bajos para un producto de valor elevado, no salir nunca de ninguna plataforma oficial para acabar de hacer la transacción —como WhatsApp o Telegram— y desconfiar de aquellos usuarios que presionan con mucha urgencia para que hagas el pago.