Los ciberestafadores se las saben todas para intentar saltarse cualquier método de seguridad y hacer que sus fraudes sean indetectables. Siempre hay alguna forma de saber que nos están intentando engañar, tal como dicen los expertos en ciberseguridad, pero muchas veces no es la que podemos llegar a pensar. Es lo que se conoce como efecto Mandela, una creencia extendida que todo el mundo piensa que es verdad, pero que en realidad es falsa. Esto es lo que pasa con el candado que aparece al lado de la dirección de las páginas web, que no es sinónimo de estar navegando en un lugar seguro.
El candado de las páginas web no quiere decir que sea seguro
Mucha gente piensa que el candado significa que se trata de un sitio protegido y fiable, pero la realidad es muy diferente. Lo que indica esa señal es que la comunicación es segura, pero no si la página web es real. Es decir, que pueden estar suplantando y clonando la página web de una tienda y que aparezca igualmente el candado a pesar de ser falsa. Por eso hay que ir siempre con pies de plomo, sobre todo en un mundo como el actual en el que la ciudadanía ya ha adquirido como un hábito hacer las compras a través de internet.
Lo que se debe hacer siempre, tal como recomiendan los expertos en la materia, es comprobar la URL y ver si hay algo mal o alguna falta de ortografía que lo pueda dejar al descubierto. Además, es recomendable hacer una revisión exhaustiva de la página web donde se quiere comprar antes de aportar ningún dato personal o bancario y leerse las políticas de privacidad, así como comprobar que haya información sobre la empresa como un número de contacto y una dirección. También es una buena opción buscarla en Google para comprobar las reseñas que tiene, ya que es muy probable que, si es un sitio fraudulento, algún usuario ya haya caído en la trampa y lo esté denunciando.