Las estafas son uno de los delitos más populares actualmente. En la gran mayoría de casos, un ciberdelincuente desconocido consigue engañar a su víctima, se hace con sus datos y le vacía la cuenta o bien engaña a la persona para que esta le envíe directamente el dinero. A veces, sin embargo, el ladrón no es un desconocido. Esto lo deja claro un caso que ha tenido lugar en Palencia, en el que un nieto le robó la tarjeta bancaria a su abuela, y fue retirando dinero poco a poco hasta robarle 11.000 euros en total. Finalmente, lo cazaron y la policía lo detuvo por un delito de estafa.
La investigación la ha llevado a cabo la Guardia Civil. El cuerpo recibió un aviso por parte de la hija de la víctima, que fue al banco a hacer gestiones con la cuenta de su madre y descubrió que se habían hecho varias retiradas de dinero en efectivo que la mujer no había ordenado. La hija, asustada, denunció los hechos, y la investigación de los agentes permitió descubrir que las retiradas habían sido hechas por un nieto. El joven le había robado la tarjeta a su abuela e iba retirando dinero poco a poco, hasta llevarse unos 11.000 euros en total. Una vez se reveló la verdad, los agentes pudieron detener al autor, que ha quedado acusado de un delito de estafa.
No confiar en cualquiera
En la gran mayoría de casos, los ladrones son desconocidos que nos quieren engañar a través de internet, mintiéndonos y manipulándonos para que les demos lo que quieren, muchas veces sin ni siquiera saberlo. A veces, sin embargo, tenemos al enemigo más cerca de lo que creemos, y quien nos roba puede ser un familiar, un amigo o un conocido que lo tenga fácil para aprovecharse de nosotros. Por eso es muy importante no dar información confidencial a nadie si no estamos totalmente seguros de que podemos confiar en esas personas. Siempre debemos vigilar dónde guardamos cosas como la tarjeta del banco, el teléfono o las contraseñas, en caso de que estén apuntadas en algún lugar, otra práctica que no se recomienda.