Después de 20 años sin pisar el Estado español, Kanye West, ahora conocido simplemente como Ye, dará un nuevo concierto en Madrid. El próximo 30 de julio, el rapero estadounidense aterrizará en la capital española en su nueva gira de conciertos. El estadio del Atlético de Madrid, el Riyadh Air Metropolitano, será el encargado de acoger al artista en la única noche que, tal como ha confirmado, cantará en España. Muchos de sus fans, viendo esta oportunidad única que no sucedía desde hacía dos décadas, el año 2006, han corrido para comprar las entradas, haciendo colas larguísimas y pagando precios que, al menos para algunos, son completamente desorbitados. Horas después del inicio de la venta general de entradas, ya ha aparecido la primera polémica, un concepto que parece acompañar siempre al cantante allá donde va.
En este caso, el rapero no ha dicho nada indebido, sino que lo que ha generado indignación y pánico ha sido el precio de las entradas, más específicamente su evolución. El martes 10 de marzo, se abrió la preventa, que permitió que algunos de los fans pudieran comprar su tique para ver al artista durante el verano. No se puede decir que fueran precisamente baratas, pero para los seguidores más fieles —y los que se lo podían permitir— valía la pena. El problema es que ahora los precios han caído en picado, haciendo sentir estafados a los primeros compradores.
Los precios se desploman
Por ejemplo, las entradas de Grada Alta nivel 2, que al principio costaban 225 euros, ahora están a 150; las de Grada Alta nivel 1 han pasado de 250 a 180 euros; las de Grada Media han bajado de 275 a 175; y las de Grada Baja de 295 a 185. Las únicas que se mantienen igual son las VIP, a 400 euros. Esto ha generado indignación y miedo a partes iguales. Algunos se quejan de que no tiene ningún sentido que los precios se desplomen de esta manera, y sienten que les han tomado el pelo. Otros están preocupados porque creen que quizás todo se trataba de una estafa y ahora han bajado los precios para conseguir que aún más gente caiga en el engaño. Ante estas acusaciones, el Departamento de Comunicación del Atlético de Madrid, en cuyo estadio se celebrará el concierto, ha querido calmar las aguas y ha confirmado que el concierto no es ninguna farsa y que el cantante estadounidense cantará en Madrid. En cuanto al cambio de precio, sin embargo, no tienen ningún argumento, y simplemente dicen que ha sido cosa de la promotora.