Ayer, desde ElCaso.com, hablamos de que incluso los jóvenes tienen problemas cuando hacen compras en línea. Muchos de ellos tienen claro que no es un método 100% fiable y que, en muchas ocasiones, puedes acabar en páginas web que quieren robarte los datos o hablando con personas que hacen ver que te venden un producto y, cuando pagas, desaparecen inmediatamente del radar. Aunque los jóvenes son los que más acostumbran a navegar por internet, no son los únicos que corren peligro de ser estafados. Según un estudio de la empresa Paynopain, el 45,2% de los usuarios afirma haber sido víctima de al menos un intento de estafa al comprar en línea, un dato que refleja el peligro que corremos todos cuando hacemos compras por internet.
Internet y especialmente las redes sociales están infestados de engaños que buscan robar todo el dinero de sus víctimas, pero también hay otros métodos: según la encuesta, siete de cada diez usuarios reconocen recibir, al menos una vez por semana, correos electrónicos o SMS sospechosos que presentan claros indicios de esconder una estafa con el método del phishing. Si no estamos atentos, podríamos acabar cediendo nuestros datos a delincuentes y perdiendo todos nuestros ahorros.
Utilizar medidas de seguridad
Ante este panorama, es fundamental contar con sistemas de pago que garanticen la seguridad en cada transacción. Es por ello que los policías insisten en que usemos software de seguridad si podemos, o, como mínimo, que tengamos actualizadas las medidas de nuestros dispositivos. Recomiendan que usemos formas de pago seguras, como tarjetas de débito virtuales de un solo uso, una alternativa que el banco nos podría dar. Finalmente, tanto si estamos convencidos de que estamos haciendo una compra segura como si no, se recomienda que guardemos todos los recibos y comprobantes por si los necesitáramos más adelante para justificar algún engaño.