La policía ha desarticulado una banda criminal especializada en estafar dinero a través de técnicas como el phishing, el vishing y el smishing. La diferencia entre los tres métodos es el canal de comunicación: mientras que en la primera los ladrones usaban el correo electrónico, en la segunda, utilizaban las llamadas y en la tercera los mensajes de texto, es decir, los SMS. Fuera de la manera que fuera, los ciberdelincuentes lograron estafar más de 430.000 euros a más de un centenar de víctimas de todo el Estado español. Los investigadores han detenido a 44 personas, algunas en Catalunya.
Engañan a las víctimas con la compra de entradas
La investigación comenzó en el año 2024 cuando una víctima denunció que unos delincuentes le habían estafado 0,5 BTC —es decir, medio bitcoin, la moneda virtual. Los agentes de la Policía Nacional tiraron del hilo y comprobaron que estaban ante un grupo criminal perfectamente estructurado que se dedicaba a robar dinero a personas a través de internet. De engaños había de todo tipo. Los más habituales eran los relacionados con la compra de entradas a conciertos.
Los ladrones también publicaban en internet anuncios falsos para alquilar viviendas y después, haciéndose pasar por trabajadores de los bancos, engañaban a las víctimas con los contratos. Para evitar ser atrapados por la policía, los criminales blanqueaban el dinero que conseguían convirtiéndolos en criptomonedas.
La banda criminal contaba también con mulas bancarias —personas que usan su cuenta corriente para que se ingrese su dinero de manera ilegal— y gente especializada en gestionar páginas web fraudulentas.
Detenidas 44 personas
La investigación permitió saber a la Policía Nacional que los ciberladrones estafaron a 146 víctimas de todo el Estado español y, en total, se quedaron con más de 430.000 euros. Los investigadores hicieron un total de catorce entradas: cuatro de ellas en Tarragona, cinco en Barcelona y el resto en diferentes ciudades de la península, y detuvieron a un total de 44 personas, de quienes se desconoce la nacionalidad, acusadas de ser las supuestas autoras de los delitos de pertenencia a grupo criminal, estafa y blanqueo de capitales. Los investigadores, además, intervinieron 24 teléfonos móviles, 70 líneas de teléfono y 43 tarjetas SIM, 57 tarjetas bancarias y decomisaron 57.410 euros -3.410 en efectivo y el resto en criptomonedas. Los agentes también encontraron ordenadores, dispositivos USB, armas —como una catana— y hachís.
