Las ciberestafas no paran de crecer, como ya hemos explicado anteriormente en ElCaso.com, pero los sistemas de seguridad no suelen evolucionar al mismo ritmo, un problema que pone en peligro el dinero de muchísima gente. Uno de los principales sectores para los que esto supone un riesgo mayor es el bancario. Estas entidades controlan el dinero de toda la población, y si sufren un ataque, pueden dejar a millones de personas sin ahorros ni forma de mantenerse de un día para otro, sin previo aviso.
Las estafas han aumentado tanto en número como en peligrosidad, en parte gracias a la inteligencia artificial, pero el sector bancario no le ha seguido el ritmo en materia de seguridad. Esto explica el informe 'Soluciones impulsadas por IA para un problema de un billón de dólares', de la compañía SAS. Este estudio avisa de un problema muy grave que cada vez empeora más: la diferencia entre la capacidad de las estafas y la de los bancos de defenderse de los fraudes es cada vez mayor. En otras palabras, las estafas mejoran muy rápidamente, mientras que la protección está estancada, creando una situación cada vez más preocupante ante la perspectiva de que los estafadores puedan hacerse con los ahorros de todo el mundo.
Las estafas roban más de mil millones anualmente
En el año 2024, por ejemplo, las pérdidas por estafas mundialmente superaron los 1,03 mil millones de dólares, según la Alianza Global Antiestafa (GASA). Según los datos de esta organización, casi la mitad de los consumidores sufren intentos de estafa al menos una vez a la semana, y entre las víctimas, solo el 4% recupera el dinero completamente. Por ello, los responsables del estudio creen que los bancos deben actualizar su seguridad, para evitar que los estafadores puedan acceder a las cuentas de sus víctimas y quitarles todo el dinero.