Hacer un simpa consiste en irse de un restaurante o de un bar sin haber pagado lo que se ha consumido, un método de estafa que, con el auge de la inteligencia artificial, cada vez es más fácil de conseguir. Y es que la IA permite falsificar desde recibos del banco para justificar el pago por transferencia de la cuenta hasta vídeos para hacer ver que la comida estaba en mal estado para conseguir que el establecimiento no cobre los platos.
En este sentido, en el año 2025, una pareja de turistas intentó engañar a los trabajadores de un hotel de Cambrils, en Tarragona, enseñándoles el recibo de un pago por valor de más de 4.000 euros. Afortunadamente, los empleados notaron irregularidades en la captura de pantalla que les estaban enseñando y comprobaron tener el ingreso de la mencionada cantidad antes de dejar que abandonaran el establecimiento. Al comprobar que no les habían pagado, avisaron a los Mossos d'Esquadra que acabaron deteniendo a los dos turistas después de verificar que el recibo se había generado con IA.
Un restaurante de Galicia también sufrió un intento de simpa con la ayuda de la inteligencia artificial. Unos clientes intentaron convencer a los camareros de que durante la cena habían aparecido unos insectos en la mesa con un vídeo que, supuestamente, acababan de grabar y donde se veía claramente el nombre del restaurante en el mantel. Amenazaron con colgar las imágenes en las redes sociales si no les dejaban irse sin pagar por la consumición, pero los empleados se dieron cuenta de que el vídeo había sido modificado con IA y aseguraron que, si no pagaban, llamarían a la policía. Finalmente, les cobraron el importe de la cena y los clientes se marcharon sin poder hacer el simpa que pretendían.
Cómo identificar contenido generado por IA
Tanto si tenemos un establecimiento donde se pueda intentar hacer un simpa con IA como si no, saber identificar contenido generado con inteligencia artificial es muy importante para no caer en engaños de todo tipo. Entre los métodos para detectar imágenes hechas con IA está verificar su fuente; analizar la calidad —en el caso de textos, acostumbran a tener faltas gramaticales, mientras que los vídeos pueden tener incongruencias entre la imagen y el sonido.
