Hoy en día, en pleno siglo XXI, todas las empresas, sean públicas o privadas, se han digitalizado. Esto ha permitido a los ladrones encontrar una vía perfecta para robar a los catalanes: desde el anonimato, a través de una pantalla y desde cualquier parte del mundo, con la garantía de que es muy difícil que la policía pueda descubrir quiénes son o, incluso, que su país de origen tenga relaciones de cooperación con los cuerpos policiales para poder detenerlos. Con la inteligencia artificial, además, los delincuentes han podido perfeccionar el engaño, porque ahora son capaces de crear páginas web idénticas a aquellas por las que se hacen pasar y engañar a los ciudadanos en cuestión de segundos.

Una de las estafas más habituales es la que tiene que ver con el pago de recibos y, en los últimos meses, se ha incrementado especialmente la de la factura del agua. La víctima recibe un correo electrónico idéntico al que podría enviar la empresa. Muchas de las veces incluye, incluso, los datos personales, porque los ciberladrones, en uno de los pasos iniciales a la hora de crear la estafa, han hackeado las bases de datos de la compañía para tener información de los clientes.

Vacían la cuenta corriente en pocos segundos

Dentro del mensaje, el estafador informa a la víctima de que tiene un recibo pendiente de pagar. Muchas veces, estos tipos de correo que son mentira acostumbran a venir acompañados de mensajes que generan alerta y crean ansiedad y sensación de inseguridad al usuario, como por ejemplo, la amenaza de quedarse sin agua si no paga antes de una hora en concreto. Es cuando la víctima, ante la alerta, entra en la página web y pone sus datos bancarios para hacer el pago.

La finalidad de este engaño no es otra que conseguir que la víctima le facilite los datos más vulnerables, como el número del DNI o el de la tarjeta bancaria, para llevarse, en cuestión de segundos, los ahorros de toda la vida. Además, con esta información también puede cometer otros delitos, como por ejemplo pedir préstamos en nombre de la víctima.

Los expertos en ciberseguridad, ante este tipo de estafa, recomiendan mantener la calma y usar el sentido común. En caso de recibir este correo, es importante mirar quién nos lo ha enviado y detectar si en la dirección electrónica hay algo extraño. También se debe desconfiar de aquellos correos que pidan hacer pagos de manera urgente.

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