Aunque el verano ha terminado oficialmente, miles de catalanes aprovechan que todavía tienen días de vacaciones disponibles en el trabajo o incluso los puentes y los festivos para viajar y hacer una escapada de tres o cuatro días. Hoy en día, casi todo el mundo planifica estos viajes a través de internet y, entre otras cosas, compra los vuelos en la página web de la aerolínea y reserva el alojamiento a través de plataformas especializadas, como Airbnb o Booking. En esta combinación, la de ahorrar dinero y la de reservar un alojamiento turístico en una ciudad lejos de casa, es donde los ciberdelincuentes han encontrado la oportunidad perfecta para engañar a los usuarios.

Protegidos por el anonimato que ofrecen las pantallas, los ladrones publican ofertas de pisos con un precio muy por debajo de lo habitual. Nada hace sospechar que se trata de una estafa. De hecho, los ladrones acompañan el anuncio de fotografías para hacerlo todo más real. La víctima confía y hace el pago para reservar el hotel. Algunas veces el usuario es consciente porque nunca le llega ningún correo de confirmación y, otras, sabe que ha sido una estafa cuando llega al destino.

Herramientas para saber cuándo es una estafa

Para protegerse de estas estafas, los expertos en ciberseguridad recomiendan usar el sentido común y no fiarse mucho de aquellos anuncios que son demasiado buenos para ser reales. También es muy importante desconfiar de aquellos propietarios que meten prisa a la hora de hacer el pago y exigen el dinero en un tiempo determinado o de aquellos que pidan hablar por canales no oficiales, como el WhatsApp. Para poder disfrutar de las vacaciones sin ningún susto, antes de reservar nada también es necesario buscar opiniones de otros usuarios o buscar información del alojamiento en internet.