Indignación entre las trabajadoras de la empresa Konecta Valladolid, después de que el martes una mujer descubrió una cámara en el baño. Cuando lo explicó a sus superiores, estos le dijeron que no lo comentara a nadie.

La empresa no presentó la denuncia hasta que el sindicato UGT denunció los hechos

La cámara estaba escondida al dispensador de papel y engancahda con un imán, según explica Eldiario.es. La mujer se dirigió a un coordinador y este explicó los hechos a un jefe de la empresa, que se puso en contacto con un informático que pudo comprobar que la cámara funcionaba. El jefe le pidió a la mujer que revisara si había más cámaras en el baño y al mismo tiempo que no dijera nada para evitar la alarma entre las trabajadoras y poder encontrar ellos mismos la persona que había colocado el dispositivo.

En poco tiempo, sin embargo, todas las trabajadoras conocieron la noticia. Ante el silencio de la empresa, el sindicato UGT denunció los hechos con carteles y al cabo de pocas horas la empresa decidió poner una denuncia policial, que ahora investiga los hechos.

La empresa Konecta, por su lado, considera que activó todos los protocolos cuando conoció la existencia de la cámara oculta y lo puso en conocimiento de la policía denunciando los hechos. 

Desde el sindicato, en cambio, se apunta que la tarjeta de memoria de la cámara podría haber sido manipulada después de su descubrimiento y pide una reunión urgente con la empresa, la revisión de todos los baños y el establecimiento de un protocolo de actuación.