Dos funcionarios de prisiones más han sido agredidos esta semana en Catalunya. Esta vez, en el centro penitenciario Puig de les Basses, en Figueres (Girona). Un delincuente de nacionalidad española y de origen magrebí atacó a los trabajadores este jueves, 24 de septiembre, después de manifestar que no estaba contento con el módulo al que había ingresado, como si, en vez de hacer caso a las órdenes, se comportara como si estuviera en un hotel. Tras el violento ataque, los dos funcionarios tuvieron que ser atendidos por los servicios sanitarios del centro y tuvieron que visitar la mutua y cogerse la baja.
La agresión tuvo lugar a primera hora de la mañana. Según ha podido saber la redacción de ElCaso.com, el individuo entró en el despacho de funcionarios del Módulo 1 y exigió salir del módulo, porque no quería estar ahí. Los trabajadores hablaron con él y le explicaron los motivos por los que estaba ingresado en esta sección de Puig de les Basses y el interno, como no recibía la respuesta que quería escuchar, dio un puñetazo en la cara del jefe de servicio, tal como informó el sindicato UGT Presons.
Los funcionarios redujeron al agresor, que se mostró muy violento y agresivo. En la intervención, otro trabajador también sufrió una luxación. Los profesionales sanitarios de Puig de les Basses atendieron a los dos compañeros, que tuvieron que visitar la mutua y necesitaron coger la baja. Uno de ellos, de hecho, todavía continúa incapacitado para trabajar.
El interno solo tenía una condena de cuatro meses
Según ha podido saber la redacción de este medio, el interno solo tenía una condena de cuatro meses por ser el autor de un delito de atentado contra la autoridad. Además, esta era la primera vez que ingresaba en un centro penitenciario. Tal como explica el sindicato UGT Presons, este tipo de condenas, de poco tiempo, suelen sustituirse por cursos de control de la ira u horas de trabajo en la comunidad y, de esta manera, se evita la privación de libertad del interno. En el caso de este individuo, sin embargo, el juez decidió su ingreso en prisión sin ninguna otra alternativa.
Los sindicatos de prisiones hace tiempo que manifiestan que el comportamiento de los internos ha cambiado dentro de las prisiones de Catalunya y que ahora los individuos muestran menos respeto hacia las autoridades y hacia el funcionamiento de los centros penitenciarios, que tienen un horario establecido para todo, como la hora del recuento, de salir al patio, de las comidas o del cierre de celdas. Muchos de los internos, además, presentan más problemas psiquiátricos y falta de arraigo. Las prisiones, además, están al límite y el aumento anual de internos no corresponde con el incremento de personas que trabajan en ellas, no solo funcionarios, sino también enfermeras, médicos, psicólogos, educadores o trabajadores sociales.
