La actuación de un agente cívico privado en Barcelona ha causado una fuerte impresión después de que un vídeo se hiciera viral en las redes. Las imágenes muestran cómo el agente le propina una paliza monumental a un hombre, lo deja tendido y lo vuelve a golpear cuando está en el suelo. La polémica no ha tardado en llegar y algunas personas debaten si se debería despedir a este hombre por violento o si se le debería condecorar por poner orden en la ciudad condal. Sea como sea, es innegable que la actuación es brutal y muy agresiva, lo que ha causado que el Ayuntamiento de Barcelona anunciara que esta persona no forma parte del cuerpo de Agentes Cívicos, sino que se trata de un hombre contratado por una empresa privada y, por lo tanto, no tienen ni control ni responsabilidad directos sobre el protagonista del vídeo.

La grabación comienza ya en medio de la acción, y ni el Ayuntamiento ni ningún cuerpo policial ha dado ningún tipo de contexto sobre qué estaba pasando en ese momento. Se desconocen las causas de esta reacción tan extrema, lo que dificulta decidir si es proporcional o no, pero no deja de ser realmente salvaje. El vídeo muestra un grupo de agentes cívicos peleándose con tres hombres en el Front Marítim de Barcelona. De repente, uno de los agentes de seguridad se pone violento y propina varios golpes a uno de los individuos. El agente cívico le da un par de puñetazos en la mandíbula, cerca de la barbilla, que desequilibran al otro hombre. Sin darle tregua, le agarra la cabeza por detrás y le propina dos golpes con las rodillas en toda la cara.

El Ayuntamiento marca distancia

Después de este ataque, el hombre se desploma en el suelo, derrotado, pero el agente de seguridad considera que el problema todavía no ha terminado y le da una fuerte patada en el estómago, seguida de un puñetazo en la barriga. En este momento, una mujer que también forma parte de algún cuerpo de seguridad agarra al agente para evitar que continúe agrediendo al otro individuo. Ante esto, el agente cívico deja finalmente al hombre y va a plantarle cara a otro de los implicados, al que ataca con una patada antes de que termine el vídeo. Después de la viralización de estas imágenes, el Ayuntamiento de Barcelona ha remarcado que este hombre no forma parte de ningún cuerpo de seguridad público, sino que pertenece a una entidad privada.