El pabellón deportivo Can Puig de Banyoles (Girona) ha sufrido en las últimas semanas diversos ataques vandálicos que han dejado ventanas reventadas, puertas destrozadas y algunas zonas de las instalaciones con daños y desperfectos. Aunque no es la primera vez que se registran incidentes de este tipo en el pabellón, según han explicado fuentes municipales a ElCaso.com, que se hayan intensificado los vandalismos en un periodo corto de tiempo ha hecho que desde el Ayuntamiento se haya tomado la decisión de reforzar las patrullas de la Policía Local durante las noches e instalar cámaras de videovigilancia para poder identificar a los culpables.

Según ha podido saber este medio, aunque los responsables de los últimos incidentes todavía no están identificados, parece que se trata de jóvenes de la zona que se dedican a colarse en el pabellón Can Puig durante las noches para jugar, pero esto comporta graves daños al equipamiento. El primer teniente de alcaldía y concejal de Deportes del Ayuntamiento de Banyoles, Jordi Congost, ha explicado que "los últimos días se han provocado diversos desperfectos en el pabellón, entre los que hay cristales agrietados a causa de impactos, puertas rotas, manipulaciones del cuadro eléctrico, así como desórdenes y daños en la sala de conserjería y en diferentes espacios de almacenamiento".
Más policías y cámaras de seguridad
La respuesta del Ayuntamiento ha sido firme: aumentar la presencia de agentes en la zona en horario nocturno, tanto para disuadir a los posibles vándalos de volver al pabellón como para poderlos pillar en caso de que lo hagan. En este sentido, la instalación de las cámaras también va encaminada a poder identificar a los responsables de estos incidentes.
Desde el consistorio también han querido aclarar que, a pesar de los daños causados al equipamiento, las actividades del pabellón no se han visto afectadas, ya que, desde el área de Deportes, se ha actuado enseguida para reparar los desperfectos ocasionados.