Por Sant Jordi las calles se llenan de personas que venden ramos de flores, principalmente rosas, para ganar algo de dinero. Algunos siguen este modelo de negocio, pero con algunas pequeñas variaciones: en vez de vender flores envueltas en un ramo, venden marihuana enrollada dentro de un porro. En Barcelona han atrapado a un hombre después de que cometiera una infracción con la moto y le han encontrado encima más de 200 cigarrillos de marihuana preparados para el consumo, así como dinero en efectivo que podría haber salido de la venta de los porros. La Guardia Urbana de Barcelona, en su habitual exceso de celo, no ha revelado más información sobre el detenido, como la edad, la nacionalidad o los antecedentes previos.

Anoche, una patrulla de la Guardia Urbana patrullaba por las calles del distrito de Sant Martí cuando vieron que un motorista cometía una infracción de las normas de tráfico. El hombre vio a la policía y, acto seguido, maniobró con la moto para escapar. Rápidamente, el fugitivo abandonó el vehículo e intentó huir a pie, con una bolsa en la mano. La estrategia no le salió bien y los policías lograron atraparlo sin problema, preparados para sancionarlo por la infracción cuando descubrieron que el hombre había cometido otro delito.

Lleva más de 200 porros encima

Cuando los agentes de la Guardia Urbana detuvieron al hombre, lo identificaron y registraron, prestando especial atención a la bolsa que llevaba en las manos. Dentro encontraron una gran sorpresa: la bolsa escondía más de 200 porros de marihuana, todos ellos preparados para la venta. Además, también le requisaron 220 euros en efectivo, que, supuestamente, habría ganado vendiendo otros cigarrillos estupefacientes por la ciudad. Con estos indicios, la Guardia Urbana de Barcelona detuvo al delincuente por un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.