La investigación para desentrañar un entramado criminal que se ha llegado a embolsar casi 100.000 euros con la estafa del hijo en apuros ha llevado a la Policía Nacional y la Ertzaintza hasta la localidad de Riudoms. Una vecina de este municipio del Baix Camp (Tarragona) era una de las responsables del grupo y se encargaba de tejer toda una red de mulas que, a cambio de una pequeña cantidad de dinero, ponían su nombre y las cuentas corrientes a disposición de los estafadores para que las víctimas pudieran hacer las transferencias sin que nada pudiera apuntar hacia los líderes de la organización.
La investigación que ha acabado llevando hasta Catalunya, llevada a cabo por la Policía Nacional y la Ertzaintza, se inició hace un par de meses, en enero, cuando se detectó un incremento de estafas del hijo en apuros por todo el Estado español. Como es habitual en este tipo de fraudes, los delincuentes contactaban con las víctimas haciéndose pasar por sus hijos y les explicaban que habían tenido un problema con su teléfono móvil, que el número desde el cual les hablaban era el nuevo y que necesitaban que les hicieran una transferencia de forma urgente.
'Mulas' para cobrar el dinero captadas desde Riudoms
Los investigadores fueron siguiendo el rastro del dinero que enviaban las víctimas hasta diversas cuentas corrientes que pertenecían a personas que solo hacían de intermediarios con los estafadores, lo que se conoce como mula. Ellas ponían el nombre a la cuenta corriente a cambio de una pequeña comisión, pero el dinero iba a parar a los estafadores. Detrás de todo ello había una mujer que vivía en Riudoms y que era quien se encargaba de conseguir todas estas mulas contactándolas a través de sus perfiles en las redes sociales.
No obstante, la mujer, de quien no se ha facilitado la edad ni la nacionalidad, pudo ser identificada y se hizo una entrada y registro en su domicilio. En el interior, los agentes encontraron 3.400 euros en efectivo, varios teléfonos móviles y una gran cantidad de tarjetas SIM que utilizaban para cometer las estafas. En total, el grupo criminal se habría llegado a embolsar hasta 96.900 euros engañando a gente por todo el Estado, una cantidad que después se repartían entre los estafadores. De momento, la investigación continúa abierta y no se descarta que pueda haber más detenciones, así como tampoco que puedan aparecer más víctimas.
