No saber controlarse a la hora de beber alcohol cuando se sale de fiesta puede comportar graves problemas. Esto es lo que le ha pasado a un turista catalán que la semana pasada acabó la noche detenido en una comisaría en Andorra después de que perdiera los papeles y acabara amenazando a todo el mundo a punta de cuchillo y conduciendo borracho. Los hechos se produjeron el jueves cuando este hombre, de 41 años, estaba de fiesta en un local de ocio nocturno de Andorra la Vella y en un momento de la noche se dirigió a la barra del establecimiento y exhibió un arma blanca. La situación generó momentos de tensión y, aunque intentaron que se relajara y soltara el cuchillo, amenazó al resto de clientes.

También amenaza a la gente con el cuchillo en una gasolinera

Finalmente, el hombre guardó el cuchillo y se marchó de la discoteca. Se desplazó en coche hasta una estación de servicio que había no muy lejos y allí volvió a sacar el arma de nuevo y amenazó a varias personas que se encontraban en el exterior de la gasolinera. Efectivos de la policía andorrana, alertados de la situación, se desplazaron hasta el establecimiento y pudieron controlar al individuo y hacer que se tranquilizara y entrara en razón antes de que pudiera llegar a herir a nadie. Finalmente, después de identificarlo, se le detuvo y se le decomisó el arma, un cuchillo de ocho centímetros de hoja.

Una vez detenido, los agentes también le hicieron la prueba de alcoholemia, ya que había cogido el coche bebido para ir de la discoteca hasta la gasolinera, y dio un resultado positivo de 0,79 mg/l, lo que supone una infracción administrativa por la que quedó denunciado. El hombre está acusado de ser el presunto autor de un delito contra la seguridad colectiva, otro de tenencia ilegal de arma y uno contra la libertad por amenazas.