La Policía Nacional ha detenido a tres personas en Vallirana y Vilafranca del Penedès por su implicación en el asesinato de un ciudadano albanés de 31 años, de quien hace unos meses apareció el cadáver dentro de una bolsa en el pantano de Casasola, en la localidad de Almogía, en Málaga. Los arrestados son dos hombres, también albaneses y con antecedentes por narcotráfico, como presuntos autores materiales del crimen, mientras que también se ha detenido a una mujer española como cooperadora necesaria porque fue ella quien alquiló el coche que usaron para cometer el asesinato. Según los investigadores, detrás del crimen hay una venganza enmarcada en el tráfico de drogas.
Lo mataron y se deshicieron del cadáver tirándolo al pantano
El crimen se cometió, presuntamente, el 12 de mayo de 2025, después de que la víctima y su pareja comieran en un restaurante de Marbella, a pocos kilómetros de la localidad de Benahavís donde vivía. El hombre recibió una llamada de unos supuestos "amigos" que lo citaban en una conocida fonda de Málaga. Allí, dos personas lo recogieron con un coche alquilado en Barcelona que algunos testigos ya habían visto por la zona los días anteriores. Posteriormente, se dirigieron hacia una zona montañosa en los alrededores del pantano de Casasosa, donde se le perdió la pista. Su pareja denunció la desaparición, que se confirmó que no era voluntaria, pero durante meses no se pudo saber qué le había pasado. De hecho, la familia del hombre estuvo recibiendo amenazas de los asesinos para que dejaran de buscarlo.
No fue hasta el pasado 14 de octubre cuando una persona que iba en autocaravana se encontró una bolsa sospechosa en el pantano y alertó a la policía. En el interior, había el cadáver del desaparecido, ya en estado de saponificación, con las manos atadas con bridas. Además, habían colocado bloques de cemento para que se hundiera y no saliera a la superficie, pero la bajada del nivel de la presa después del verano lo dejó al descubierto y frustró los planes de los autores. Gracias a las pruebas de ADN y otras evidencias como la ropa que llevaba puesta o unos tatuajes, se pudo identificar a la víctima.

Los dos asesinos y una cómplice, detenidos en Catalunya
Agentes del Grupo del Crimen Organizado de Marbella y efectivos de la UDYCO Costa del Sol, a quienes se sumaría el Grupo 23 de la UDET en Barcelona, se hicieron cargo de la investigación y pudieron relacionar a tres personas con el crimen: dos hombres albaneses de 36 y 45 años que vivían en Vallirana y eran los autores materiales, así como una mujer española de 58 años que vivía en Vilafranca del Penedès y es quien alquiló el coche con el que recogieron a la víctima.
Así pues, el pasado mes de febrero, los tres quedaron detenidos y se registraron sus domicilios, encontrando documentación de interés, teléfonos móviles y armas de fuego simuladas. Después de pasar a disposición judicial, los detenidos han ingresado en prisión. Según las investigaciones, el crimen estuvo motivado por una venganza enmarcada en el tráfico de drogas. Los asesinos habrían tendido una trampa a la víctima y habrían simulado una supuesta transacción para quedar con él y poner fin a su vida.