Tener a unos traficantes de drogas como inquilinos puede acabar comportando problemas. Ya no solo por las molestias y quejas que puede generar entre los vecinos, y que de rebote acaban derivando hacia el propietario, sino porque también puede haber algún conflicto directo a la hora de intentar finalizar el alquiler. Esto es lo que ha pasado en Barcelona, donde dos personas que tenían un piso alquilado en el distrito de Les Corts tenían que dejar la vivienda. Los dos ocupantes, sin embargo, no solo se negaron, sino que empezaron a extorsionar al propietario, a amenazarlo y a exigirle dinero a cambio de abandonar el domicilio.

Detenidos por extorsionar al propietario y por traficar con drogas

El pasado viernes, 4 de septiembre, el conflicto entre el propietario y los inquilinos llegó a tal punto que la Guardia Urbana de Barcelona se tuvo que desplazar al domicilio para poner paz y arreglar la situación. Finalmente, ambas personas, de quienes no se ha facilitado edad ni nacionalidad, así como tampoco si ya tenían antecedentes policiales, quedaron detenidas por un delito de coacciones. La actuación policial, sin embargo, no acabó aquí, ya que mientras los dos individuos sacaban sus pertenencias del interior de la vivienda para que el propietario lo pudiera recuperar, los agentes notaron que desprendían un fuerte olor a marihuana.

Drogas intervenidas a los dos inquilinos. / GUB

Así pues, pidieron a los inquilinos que les enseñaran sus pertenencias y los registraron, momento en que localizaron cerca de 1,9 kilos de marihuana, 35,5 gramos de hachís, dinero en efectivo y diversos enseres que habitualmente se utilizan para la distribución de sustancias estupefacientes. Ante este hallazgo, además de quedar detenidos por intentar extorsionar al propietario de la vivienda, también fueron acusados de un presunto delito contra la salud pública por tráfico de drogas.