Los Mossos d'Esquadra han vuelto a pillar a más personas haciendo trampas en el examen teórico del carné de conducir en Tortosa. En esta ocasión, en uno de los habituales controles que agentes del Grupo de Investigación y Documentación del Área Regional de Tráfico hacen de vez en cuando en las pruebas que se hacen en el barrio de Ferreries, pillaron a seis hombres que utilizaban dispositivos tecnológicos ocultos mientras llevaban a cabo la prueba. No eran los únicos, ya que una séptima persona que también hacía trampas consiguió huir antes de que lo detectaran.
Ve cómo pillan a quienes hacen trampa y huye corriendo tirando el examen
Los hechos tuvieron lugar el pasado 5 de marzo, cuando los agentes vieron que varias de las personas que se estaban examinando presentaban un comportamiento sospechoso. Así pues, se identificó hasta a seis personas, de entre 24 y 35 años y de nacionalidades marroquí y pakistaní, y se comprobó que llevaban el kit habitual de las personas que hacen trampa. Todos ellos, de quienes se sospecha que podrían actuar de forma conjunta, llevaban un teléfono móvil escondido bajo la ropa, junto con un auricular y una pequeña cámara que permitía retransmitir el examen a una persona que estaba fuera de las instalaciones y que les facilitaba las respuestas correctas que debían marcar.
Al ver cómo los agentes iban pillando una por una a todas las personas que estaban haciendo trampa, un séptimo individuo que también estaba cometiendo el mismo fraude, temiéndose que también lo acabarían pillando, se levantó de repente, lanzó las hojas del examen y huyó corriendo del aula. En este caso, los Mossos no lo pudieron atrapar antes de que saliera del edificio y se escapara, cosa que le ha evitado la sanción que le habría caído como al resto. En estos casos, hacer trampas en el examen comporta una multa de 500 euros y tener prohibido presentarse de nuevo a las pruebas durante seis meses.
Las trampas en el examen de conducir, cada vez más habituales
El caso de Tortosa es solo el último de los diversos que en las últimas semanas se han detectado por toda Catalunya. Sin ir más lejos, a finales de enero, en la misma capital del Baix Ebre, ya se denunció a un hombre pakistaní que hacía trampas en el examen de conducir de la misma manera. En estos casos, se trata de personas que apenas hablan catalán o español y que necesitan estas ayudas ilegales para que les traduzcan lo que pone en la prueba. Últimamente, también se han detectado casos similares, aunque a veces con un método diferente, como puede ser esconder el móvil en el zapato, en Tarragona, Lleida y la Seu d'Urgell.
