Todo el mundo recuerda con mucho cariño las excursiones que hacía cuando iba a la escuela: hablar, el día antes, con quién te sentarías en el autobús y decidir si irías en la ventana o en el pasillo, la ropa que te pondrías, los nervios de la noche de antes y que los padres te hicieran una fiambrera de macarrones. Cuando llegabas a la escuela y subías al autobús, mirabas la cara del chófer, te abrochabas el cinturón y te despedías de los padres por la ventana, como si no los volvieras a ver en muchos años. Este viernes, 23 de octubre, un grupo de alumnos de una escuela de Tarragona no solo se ha quedado con el recuerdo de hacer una excursión a l'Espluga de Francolí, sino también con el susto de estar a punto de quedarse en clase después de que el conductor del autobús diera positivo en la prueba de alcoholemia.

Triplica la tasa permitida

Los hechos han tenido lugar a las nueve y media de la mañana en la escuela Mare de Déu del Carme de Tarragona, situada en el número 31 de la avenida de Estanislau Figueres. Los agentes de la Guàrdia Urbana, en el marco de un dispositivo del plan Protección Escolar, han hecho una prueba de alcohol al conductor, de 48 años, tal como ha avanzado el Diari de Tarragona y ha podido confirmar la redacción de ElCaso.com de fuentes policiales.

El individuo, de quien no se saben más detalles, como la nacionalidad, los antecedentes o el número de puntos que le quedaban en el carné, ha dado un resultado positivo de 0,52 mg/l en aire espirado. La normativa establece que los conductores profesionales —es decir, los que trabajan como camioneros o de chóferes— solo pueden dar un resultado de 0,15 mg/l, es decir, que el hombre triplicaba la tasa de alcohol permitida. Los agentes de la Guàrdia Urbana han hecho también un test de drogas al chófer, que ha dado un resultado negativo. La policía ha dejado en calidad de investigado al hombre por ser el supuesto autor de un delito contra la seguridad vial. Los niños de esta escuela de Tarragona, un grupo de alumnos de cuarto de primaria, no se han quedado sin excursión, y han tenido que esperar a que la empresa enviara otro chófer para poder marcharse.