La Guardia Civil ha desarticulado una banda criminal que se dedicaba a robar en cadenas de supermercados de diversos puntos de España, entre ellos Tarragona. Los agentes iniciaron una investigación tras recibir, en octubre de 2025, dos denuncias de dos robos en dos establecimientos donde los autores habían utilizado el mismo modus operandi. Los hechos tuvieron lugar en Guadassuar y Càrcer, dos municipios de la Ribera Alta separados por solo 22 kilómetros. Los policías descubrieron, además, que en ambos hurtos los individuos habían utilizado el mismo coche y que este había sido alquilado. La Guardia Civil, en esta operación que han denominado Vanchange, continuó tirando del hilo y rápidamente supo que se trataba de un grupo criminal, formado por cinco hombres, perfectamente organizado, que se dedicaba a robar en el interior de supermercados.
Vendían los productos robados
El grupo criminal alquilaba vehículos con mucha frecuencia para así evitar levantar sospechas. Con los coches se desplazaban hasta el supermercado donde querían robar, la mayoría de las veces fuera de la Comunidad Valenciana y, cuando tenían que pasar por controles policiales, daban datos falsos para así ocultar a la policía quiénes eran, sus requisitorias judiciales o incluso que no tenían carnet de conducir. Una vez cargaban el carro de la compra y llegaban a la línea de caja, uno de los sospechosos llamaba la atención de la trabajadora. Otras veces, en cambio, hacía el pago de algún producto por un valor pequeño. Mientras tanto, el resto de integrantes del grupo salían del supermercado con carritos llenos de productos. La policía estima que el valor del material robado suma un total de 40.000 euros.
Los ladrones no se quedaban los productos para ellos. Con el botín, iban a barrios marginales de municipios valencianos como Alberic, Carlet y Torrent, donde vendían los productos que habían cogido de los supermercados y así obtenían un beneficio económico.
En la cárcel
Finalmente, la Guardia Civil realizó entradas y registros en los domicilios de los principales sospechosos, situados en Gavarda, Alberic y Carlet. Los agentes no solo desarticularon la banda criminal, sino que también pudieron recuperar objetos que habían sido robados en los supermercados e intervinieron dinero en efectivo. Los investigadores detuvieron a cinco hombres, españoles, de entre 33 y 54 años, acusados de ser los autores de 58 delitos de hurto cometidos en supermercados y 22 quebrantamientos de condena (ya que tenían prohibido acercarse a estos establecimientos).
Además, la policía también les imputa ser los autores de otros dos robos con fuerza, un delito continuado de conducir un vehículo sin autorización, defraudación de fluido eléctrico y pertenencia a grupo criminal. Los detenidos pasaron a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia, que decretó prisión provisional sin fianza para cuatro de ellos.
La Guardia Civil, además, también investiga a dos hombres, españoles, que tienen relación con la banda criminal, pero que, en el momento de la investigación, se encontraban en prisión provisional.