Roban unos relojes de lujo y una cadena de oro, y los Mossos d'Esquadra descubren que realmente querían cometer una estafa de 418.000 dólares estadounidenses. Los hechos tuvieron lugar el pasado 14 de septiembre en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi de Barcelona. Aquel día, víctimas y delincuentes quedaron para formalizar la compraventa de nueve relojes VIP y una cadena de oro con diamantes. Las víctimas se habían desplazado desde el Reino Unido —aunque provenían de otros países, según ha podido saber ElCaso.com— específicamente para hacer esta transacción después de que los sospechosos contactaran con ellos por las redes sociales ofreciéndoles venderles los accesorios. El pago se tenía que hacer en criptomonedas, pero los estafadores no tenían ninguna intención de entregar a las víctimas los artículos por los que estaban dispuestas a desembolsar miles de dólares.
Después de comprobar la autenticidad de los relojes en un establecimiento especializado, fueron a una cafetería de la calle de Muntaner para completar la transacción. Las víctimas enviaron los bitcoins; los delincuentes, a pesar de haber ingresado 1.000 dólares de los 148.000 acordados, aseguraron que no habían recibido absolutamente nada, cogieron los relojes y la cadena y abandonaron el establecimiento. Cuando se dieron cuenta de que las víctimas les iban detrás, echaron a correr. Uno de ellos fue retenido por una de las víctimas, a quien amenazó con un cuchillo para poder escaparse. Desgraciadamente para él, los Mossos ya habían sido alertados y una patrulla de Seguretat Ciutadana lo detuvo en la plaza de Joaquim Folguera, junto a la estación de tren del Putxet. El hombre, de 33 años y nacionalidad británica, según ha podido saber ElCaso.com, quedó detenido por un supuesto delito de robo con violencia e intimidación.
Cuando lo registraron, vieron que había escondido dos de los relojes que, supuestamente, ya habían vendido a las víctimas —por eso se le imputa el robo—, aunque, después de hacer las comprobaciones pertinentes con un especialista, solo uno de los dos accesorios resultó ser original. En este punto, los investigadores descubrieron que, realmente, lo que pretendían los delincuentes era cometer una estafa, la llamada rip deal.
Descubren el intento de estafa
A raíz de las declaraciones de las víctimas, los agentes de la Unitat d'Investigació (UI) de la comisaría de los Mossos de Sarrià-Sant Gervasi dedujeron que los delincuentes —de momento, solo se ha podido detener a uno y el resto continúa en busca y captura— lo que pretendían era estafar a los compradores vendiéndoles relojes de lujo falsificados. Aunque fueron a una relojería especializada donde determinaron que los artículos eran, efectivamente, originales, la investigación policial considera la hipótesis de que, en algún punto entre la relojería y la cafetería, los estafadores cambiaron los verdaderos por los falsos, según han explicado fuentes policiales a ElCaso.com.
Paralelamente, con la colaboración de expertos de la Divisió d'Investigació Criminal (DIC), consiguieron bloquear la transacción de las criptomonedas en la cuenta que facilitaron los delincuentes; de esta manera, solo se hicieron con 1.000 dólares y, además, perdieron uno de los relojes reales. De momento, la investigación continúa en marcha y no se descartan nuevas detenciones.
